Categoría: Opinion

  • Estado, propiedad pública y privada

    En artículos anteriores planteamos el cálculo de
    la Productividad Nacional partiendo del Patrimonio Productivo Nacional; y
    el cálculo de la Productividad Estatal partiendo del Patrimonio Productivo
    Estatal, excluyendo el sector privado. La Productividad Nacional tiene
    como radio de acción el Producto Interno Bruto (PIB) mientras que la
    Productividad Estatal depende del Presupuesto General del Estado. El
    cálculo de ambos tipos de productividad busca elevar el bienestar nacional,
    donde el sector privado y el gasto público (incluyendo Construcciones y/o obras
    de infraestructura) son los responsables de la producción y
    competitividad de bienes y servicios públicos y privados (Ref./Google:
    «Patrimonio Nacional», «Patrimonio Productivo
    Estatal»).

    La productividad en general difiere
    de la Ley 176-07 sobre organización municipal, cuando solo un 5% de 386
    ayuntamientos y juntas distritales elaboran estados financieros y ejecución
    presupuestaria, como se ha publicado. También difiere de la Ley Electoral
    275-97 y de las 800 instituciones sin fines de lucro que existen en el país
    cuando, en estos casos, los fondos públicos otorgados a los partidos
    políticos e instituciones carecen de supervisión y control, para solo señalar algunos
    ejemplos donde la Productividad Estatal debe mejorar el enfoque
    del gasto público. Si el sector privado hace su trabajo en cuanto a
    dirección y control del gasto, el Estado debe hacer lo mismo con el gasto
    público. El Estado no debe ser visto no como privilegio de uso
    político-partidista sino comprometido con los mejores intereses de la Nación.

    La exactitud o realidad del Producto Interno
    Bruto (PIB) depende del cálculo de la Productividad Nacional y
    Estatal. Al final, ambas deberían juntarse de lo contrario el PIB se
    torna en quimera y/o instrumento de uso político-partidista, o del status
    quo, donde las metas y objetivos son solo el reflejo o porcentajes
    de una enmascarada riqueza nacional. Hasta ahora el PIB ha sido,
    a nuestro entender, un término o indicador económico aleatorio que
    disgrega el cálculo de la productividad relacionada con el bienestar
    nacional. Por eso en el artículo «Patrimonio Productivo
    Estatal» dijimos lo siguiente:

    «Esperamos algún dia coincidan el
    Patrimonio Nacional y el Patrimonio Productivo Estatal, donde el Presupuesto
    General del Estado es el factor determinante. Tal coincidencia es una forma de
    fortalecer el Bienestar Nacional traducido en mayores niveles de empleo y
    drástica disminución de la pobreza extrema. Es la mejor vía de entender el
    Estado Nación que evite la pérdida de nuestra soberanía por culpa de nosotros
    mismos, como en 1916 cuando los norteamericanos ocuparon República Dominicana
    «por mala paga» (Ref./Google: «Estado Nación o subido en el
    palo»).

    Al 31/12/2013 la Junta Central Electoral (JCE)
    había entregado a los 26 partidos políticos reconocidos por ella la
    friolera de RD$8,260 millones en los últimos 16 años (Ref. Diario Libre);
    mientras que unas 800 instituciones sin fines de lucro, incluyendo las ONGs
    afines a los tres principales partidos políticos del país, ejecutaron en 2013
    un presupuesto de RD$1,476.5 millones los cuales no han sido auditados por la
    Cámara de Cuentas en los últimos 4 años, como establece la Ley 10-04 y
    reglamentos que rigen la entidad fiscalizadora. (Ref./ «Fundación exige
    que fiscalicen RD$1,475.5 millones para ONG». Diario Libre. 10/2/2014).

    La cosa se pone «al rojo vivo» si tomamos en cuenta
    las declaraciones de la actual incumbente de la Cámara de Cuentas, Licda.
    Licelot Marte de Barrios, cuando dijo, (cito): «Con los recursos que se
    distraen a través de las instituciones del Estado se podrían hacer dos
    República Dominicana» (cierro cita). (Ref.»Con la distracción de
    fondos se harían dos RD». El Caribe. 28/8/2013).

    Sin embargo, de acuerdo con el señor Pedro
    Silverio Alvarez, unos RD$100,000 millones se pierden anualmente en la forma de
    ineficiencia y corrupción, dada la estrecha relación entre corrupción e
    ineficiencia en el gasto público, entre otras causas. Señaló que hay varios estudios
    (Banco Mundial, FMI) que tratan de construir mediciones aproximadas que puedan
    servir de orientación para la aplicación de políticas públicas más efectivas,
    dirigidas a reducir la negativa incidencia que tienen en la calidad del gasto
    público (Ref./»Corrupción e Ineficiencia en el Gasto Público». Diario
    Libre. 7/3/2014).

    A estas alturas (y teniendo en cuenta lo
    anterior) consideremos el cálculo de la Productividad Nacional y Estatal
    partiendo del gasto publico productivo, traducido en Construcciones y/o
    obras de infraestructura, bienes y servicios. Comenzaré por lo básico, por lo
    que hoy solo indicaré un caso donde un fuerte renglón de la economía corre
    el riesgo de desaparecer: la propiedad privada. Para este caso en
    particular es un imperativo iniciativas públicas que de implementarse
    ayudan entender la importancia, eficiencia y calidad del gasto público,
    donde participarían el ministerio público y las fuerzas del orden como garantía
    de paz social que contribuya con el bienestar nacional.

    En el año 2012, el actual Procurador General de
    la República, Lic. Francisco Domínguez Brito, instruyó a los miembros del
    ministerio público actuar de manera inmediata en los casos de violación de
    propiedad, evitando cualquier medida dilatoria una vez presentado el título de
    propiedad. Dijo que con la medida se busca que se respete «el derecho al
    trabajo y el esfuerzo de quienes han trabajado toda su vida para obtener un
    patrimonio en bien de su familia y el país» («Procurador autoriza
    desalojos ante violación de propiedad». Listín Diario. 21/9/2014).

    Pero en vista de que los males todavía
    persisten (en mayor o menor grado) es necesario crear un fondo público
    para que tanto el Ministerio Público como la Policía Nacional combatan
    «al instante» (en base al título) el flagelo de invasión de propiedad
    (pública o privada) con mínimos gastos destinados exclusivamente a la labor de
    desalojo (operativo), como punto crítico del problema a corregir, una vez
    agotados los trámites legales de parte de los propietarios. En este
    caso no estamos hablando de fondos públicos «a la brigandina» (Bridge
    Andina), como aquellos no sujetos a supervisión y control, sino que se crearía
    una estructura que rinda cuentas tan pronto termine el operativo de
    desalojo de invasores.

    No es justificable, bajo ninguna
    circunstancia o alegato, el desamparo, indiferencia o inacción que
    pudieran revelar las instituciones públicas ante cualquier limitación,
    dificultad, presión o intimación que pudiera influenciar o afectar al
    sector privado en su desempeño frente a la defensa de
    invasión de propiedad, desde el momento que se inician los trámites
    legales hasta la fecha y hora del inicio del operativo, para que este
    pueda materializarse sin pérdida de tiempo; contrario al Estado cuando ante
    casos de invasión de propiedad pública hace uso inmediato de todos sus
    recursos y medios para desalojar invasores, lo que, ante la misma ley,
    constituye un privilegio frente al sector privado. Para muestra basta un
    botón: los terrenos aledaños al complejo deportivo La Barranquita, en
    Santiago de los Caballeros.

    En el caso de Santiago, el Ministerio de
    Deportes, junto al Ministerio de Medio Ambiente y acompañados de militares,
    desalojaron «en un dos por tres» a los ocupantes de terrenos
    propiedad del Estado, «a pesar de la lentitud con que el Ministerio
    Público manejó el caso», según declaraciones del Dr. Jaime David Fernández
    Mirabal, actual Ministro de Deportes. Esto revela que el propio ministerio (el
    de Santiago?) no se enteró, confundió o entró en contradicción con
    las instrucciones dadas por el Lic. Domínguez Brito en 2012 para
    enfrentar sin demora el flagelo de invasión de propiedad pública y privada
    (Ref./»Desalojan invasores de La Barranquita». El Caribe. 6/3/2014).

    En la tierra, es decir, en terrenos públicos y
    privados de cualquier parte del mundo, es donde se construye la
    productividad que genera las Construcciones y/o obras de infraestructura,
    industrias y empresas de bienes y servicios públicos y privados para contribuir
    con el bienestar nacional. Por lo tanto, disponer de fondos
    públicos para el desalojo de invasores desaprensivos (en
    nuestro país protegidos por una especie de «mafia
    inmobiliaria» a la que en una ocasión se refirió el Lic.
    Radhamés Jiménez, ex Procurador General de la República), constituye la
    mejor garantía que el Estado pueda dar al título de propiedad privada, y no
    dejarlo huérfano para que se cumpla lo que indica nuestra Constitución sobre la
    materia.

    Si se quiere, estaríamos hablando no de fondos
    públicos «per se» sino de fondos públicos en línea con
    nuestra Constitución que, como este u otros casos, contribuyan con la paz y el
    bienestar nacional; contrario aquellos fondos sujetos a criterios
    interpretativos, de carácter político-partidista, de gobiernos de turno, o de
    cualquier otra naturaleza, donde deja mucho que desear la calidad del
    gasto y la falta de supervisión y control del mismo, como vimos en
    ejemplos anteriores. Estos «gastos» atentan contra
    la integridad del Estado, que es lo mismo que atentar contra nuestra
    propia soberanía en perjuicio de un bienestar nacional que todavía tiene mucho
    camino por recorrer. Si la democracia es imperfecta hay que evitar atentar
    contra la soberanía y el bienestar nacional para que no se deteriore una
    democracia que como la nuestra ha sido el resultado de grandes sacrificios y
    debates.

    eduardofranjul@yahoo.com

  • Endeudados y con retroceso

    Endeudados y con retroceso

    Debe ponderarse la declaración-advertencia del jefe de misión del FMI sobre nuestro crecimiento económico y de la deuda; entre líneas, como corresponde de una instancia internacional recurrentes del lenguaje diplomático. Puede constituir una señal a la comunidad internacional que estamos sobre-endeudados lo cualtraduciríacuidado y exigencia por parte de financiadores e inversionistas para futuras operaciones. Y también que nuestra economía no se ha comporta tan bien como se nos ha querido inculcar: que no ha habido del crecimiento sino retroceso. Los dictámenes del FMI son tomados en cuenta por financiadores e inversionistas para sus operaciones, no solo para la decisión de efectuarlas o no sino en las condicionalidades impuestas: exigencias de reformas, ritmo y orientación de inversiones, medición del riesgo expresado en el costo del dinero mediante tasas de interés, etc. Una apreciación favorable del FMI aumenta el atractivo financiero del país, mientras uno desfavorable traduce restricciones, aleja capitales o encarecen operaciones; lo cual debe ponderar el gobierno dominicano por depender de recursos externos para financiar sus programas. No es descartable que la declaración comentada haya sido parcialmente instada por inversionistas-financiadores que ya tienen negocios y operaciones en el país, preocupados por la creciente deuda, alta proporción de recaudaciones a destinar al pago de su servicio y el riesgo cambiario que conllevaría a sus inversiones una eventual devaluación monetaria. La declaración de marras puede también considerarse como una sutil invitación al gobierno a recurrir a ese organismo. El FMI es un banco de países cuyos clientes son Estados. Somos deudores del FMI. Todo banco aspira seguir relacionándose con sus clientes y refinanciándolo. En nuestro caso, las relaciones FMI con el gobierno se están rigiendo por una especie de “entente”: de vigilancia, obligada por ser sus deudores según establecen los acuerdos firmados, pero sin recurrir a nuevos financiamientos. Este entente no deja de ser característico del FMI que suele soltarle las riendas a los gobiernos nuevos para luego recogerlas cuando agotan parte de su período constitucional. Este llamado de atención de la misión del FMI no deja de significar un giro repentino. Sobre su percepción sobre el endeudamiento dominicano puesto que éste organismo estimuló al gobierno de Leonel Fernández a endeudarse, acudiendo al financiamiento ofrecido por las 20 países mas desarrollados afanados por recuperar economía mundial a lo cual accedió aquel gobierno sin medir las consecuencias que hoy se están sintiendo. Este ofrecimiento de recursos condujo a efectuar gastos públicos con ligereza que al no tener respaldo financiero posterior sirvió de recipiente al dispendio y a la corrupción que caracterizó ese gobierno. Este giro repentino debe alertar a nuestras autoridades para no someterse dócilmente a dictámenes internacionales cuyas cambiantes políticas suelen obedecer a intereses exógenos, no nacionales. Pero el giro mayor derivado de la declaración citada surge al deducir el monto adeudado del PBI y comparar su evolución. Descontándole a lo producido lo adeudado, nuestro comportamiento económico evidenció retroceso en lugar del crecimiento que muchos pregonaban. El PBI en US$ creció un 8% entre 2006 y 2013, mientras la deuda lo hizo a ritmo dos veces superior. Como consecuencia de este mayor crecimiento de la deuda con relación al PBI, el crecimiento de este último excluido lo adeudado, comenzó a declinar desde 2010 hasta retroceder un 4% en 2013 cuando se redujo a US$38 169 millones después de haber alcanzado US$39 720 millones en 2012. Ojalá que estos giros del FMI sirvan para el adecuado entendimiento de nuestra economía y, especialmente, para no cometer errores similares a los que cometió el gobierno de Leonel Fernández y para adoptar las rectificaciones correspondientes.

  • Idiotez y sultanismo

    Idiotez y sultanismo

    En una ocasión el ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, afirmaba: “América Latina no sólo padece de déficits fiscales pues aún sigue pendiente el tránsito de meras democracias electorales a sólidos estados de derecho democráticos”. En esa misma ocasión, el señor Edmundo Jarquín, ex funcionario del BID y candidato a la presidencia de Nicaragua en 2006 señalaba que “la gente culpa al sistema de libre mercado por lo que en realidad son fallas políticas como la persistencia del clientelismo, amiguismo, corrupción sistémica, proteccionismo ineficiente, intervenciones sesgadas, mala asignación de recursos o evasión fiscal” y agregaba que “en algunos países se ha caído en variantes del “sultanismo” donde la voluntad de lo público se confunde con la voluntad privada del soberano”. Palabras sin desperdicio. Iberoamérica siempre ha tenido la excusa apropiada. La primera excusa fueron los españoles, su conquista y su religión, luego como herencia de españoles el problema era la distribución de la tierra. Más tarde el imperio norteamericano con las correspondientes teorías del intercambio desigual, países periféricos y países hegemónicos, teoría de la dependencia y ahora, por supuesto, es la globalización y el libre mercado con su diablos y tridentes dispuestos a punzar y quemar las economías nacionales, ensanchar la brecha entre ricos y pobres para beneficio de las grandes corporaciones del Imperio y sus representantes nacionales. Un vistazo a la historia dominicana reciente y las deficiencias saltan a la vista. Dos figuras manejaron, dispusieron, hicieron, deshicieron, cual sultanes, el proceso político dominican Rafael L. Trujillo y Joaquín Balaguer. Dejan una herencia en la cual las comisiones, el soborno, el amiguismo, el clientelismo y el irrespeto a las normas básicas del sistema democrático son el pan nuestro de cada día y la fórmula para crear una sociedad sin instituciones que hubieran podido ser la vía para la convivencia democrática. Muchos de estos “próceres” favorecieron la creación de una clase media a través del tráfico de influencia, privilegios y demás indelicadezas, con la finalidad de servir a su reproducción política, convirtiendo así los partidos políticos, cámaras y senados, en instituciones de compromisos personales y de conveniencias mutuas. Santana, Báez, Lilís, Trujillo y Balaguer son los hombres que han conformado el proceso político, social y económico dominicano desde la independencia. Las diferencias iberoamericanas sólo serían de nombres. Los Rosas, los Somoza, los Porfirio, los Gómez, los Pérez Jiménez, los Castro, los Fujimori, los Chávez y un largo y doloroso etcétera. Pero los culpables siempre han sido los otros y esos otros han ido cambiando de manera que se puedan acomodar a las nuevas circunstancias. Cuentan Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa en su libro El Regreso del Idiota que el idiota iberoamericano no solo está de vuelta sino que resurge con más fe y se expande. ¿Hasta cuándo estará en vigencia “el idiota y el sultanismo” iberoamericano? v.yanguela@codetel.net.do

  • RD y Haití: cada país en su sitio

    RD y Haití: cada país en su sitio

    La frase precedente la pronunció el embajador de Estados Unidos en Santo Domingo, James W. Brewster, sintetizando la posición de la administración del Presidente Barack Obama ante las versiones consistentes de que potencias extranjeras urden planes para fusionar a la República Dominicana y Haití. Durante un encuentro con ejecutivos de medios de comunicación nacionales, Brewster apoyó el diálogo diplomático entre Santo Domingo y Puerto Príncipe, se manifestó confiado en que reinará la convivencia entre ambas naciones ocupantes de la Isla Hispaniola, “pero con cada país en su sitio”, una expresión para desvirtuar la posibilidad de que Republica Dominicana “cargue” con las carencias de Haití, el país mas pobre del continente. Brewster se abstuvo de emitir juicio de valor sobre la sentencia 168/13, del Tribunal Constitucional, sobre la nacionalidad dominicana a extranjeros, pero elogió el compromiso del Presidente Medina de respetar los derechos ciudadanos y su intención de regularizar la inmigración extranjera ilegal. Habló también de las relaciones comerciales, del turismo, el narcotráfico y el acuerdo de extradición, del trafico de personas y la asistencia financiera que presta su país a Haití, de 3 mil millones de dólares. El encuentro del embajador Brewster, ampliamente publicitado, parece un esfuerzo encaminado a disminuir las criticas locales que suscitó el reciente informe del Departamento de Estado, que acusó a la Republica Dominicana de “discriminación” contra los inmigrantes haitianos y sus descendientes. Sin embargo, Brewster evitó referirse a la dura respuesta del gobierno, emitida a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, que restó al informe de Estados Unidos “menos valor que el papel en el que fue impreso”. Según la Cancillería, ese reporte “es una colección de recortes viejos de periódicos y consideraciones simples”. Estamos de acuerdo.

  • ¿La tercera guerra mundial?

    La delincuencia es el peor fruto del árbol de los males sociales. Este fenómeno constituye el más peligroso monstruo que atenta contra la paz interna de la mayoría de los países. La problemática delictual se proyecta a nivel global con consecuencias fatales para la vida y las propiedades de las personas. Evidentemente, que se está frente a la amenaza de mayor vigor para la humanidad en las últimas décadas. Por eso, decimos con firmeza que, la delincuencia representa el advenimiento de la Tercera Guerra Mundial, la cual indudablemente ha llegado de forma individual, pero al mismo tiempo a todas las naciones del planeta. La delincuencia como Tercera Guerra Mundial acontece segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, y así sucesivamente. Es la guerra en la que yo te quiero quitar lo tuyo; es la guerra en la que tú y él ansían despojar a ella de su dinero. La delincuencia es la batalla campal de estafas y fraudes por los intereses económicos entre nosotros, vosotros y ellos. Y sin ser un mal apocalíptico, se aprecia como una destrucción con el impacto de una bomba atómica, cuya cadena de efectos dan al traste con vidas, bienes, fortunas y ahorros. Quien no diría que en grandes urbes como Ciudad México, Bogotá, Buenos Aires, Los Ángeles, San Paulo; entre otras, lo que ocurre en el ámbito de la criminalidad recuerda la ofensiva militar a Bagdad; mas los tanques y los aviones son pandillas juveniles aterradoras que siembran de inseguridad a estas metrópolis. Entonces, la delincuencia es una serpiente de infinitas cabezas que se traga el sosiego y la seguridad de todos. ¿Cómo enfrentarla? ¿Cuál institución debe asumir este rol? Es lógico pensar que la policía. ¡Pero no! Este cuerpo parece estar podrido de los pies a la cabeza, pues los ejemplos de corrupción ponen al desnudo lo que pasa en muchos cuerpos del orden. Por ejemplo, en Puerto Rico en una acción anti- corrupción fueron encarcelados más de un centenar de agentes. La operación fue calificada por el secretario de Justicia estadounidense, Eric Holder, como importante ya que entre el grupo apresado hay oficiales de la Policía de Puerto Rico, policías municipales, agentes del Departamento de Corrección, miembros de la Guardia Nacional y ex oficiales; los cuales son acusados de corrupción relacionada con drogas. La población no puede perder la esperanza en el triunfo de la lucha contra la delincuencia. Sin embargo, primero está obligada a depurar su tropa, porque está cundida de mercenarios, sicarios, ladrones y atracadores que visten con uniforme gris. No obstante, ésta es una tarea pendiente.

  • XXV Feria del Libro Católico

    Gracias a la lectura, muchos se han acercado a Dios. Empezando por la Biblia, el libro de los libros, la Palabra Eterna y siguiendo con Vidas de Santos, El magisterio de la Iglesia, Testimonios de vida, libros de devoción, de teología, patrología…. en fin, medios excelentes que son ofertados por las librerías católicas de nuestra capital y otras provincias del país en la XXV Feria del Libro Católico organizada por el Movimiento de Cursillos de Cristiandad y que tendrá como sede la Casa San Pablo de nuestra capital desde el 15 al 23 de marzo en un horario ininterrumpido de 9:30 am a 9:30pm (a excepción del 15 cuando se inaugura a las 7:30p.m.) de acceso gratuito para toda la familia. Este año la Feria estará dedicada a los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II, los cuales serán canonizados el 27 de abril por el Papa Francisco. Entre las novedades que se incluirá en esta versión de la Feria del Libro Católico está la instalación de un pabellón tipo museo en honor a esos dos Sumos Pontífices, de gran incidencia en la iglesia latinoamericana. El futuro San Juan Pablo II fue el primer Papa que visitó República Dominicana, lo cual hizo en tres ocasiones, siendo la última de ellas en 1992 cuando encabezó la inauguración de la IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano que tuvo como sede Santo Domingo. Mientras que Juan XXIII fue el principal propulsor del Concilio Vaticano II, considerado como una revolución en la Iglesia Católica Universal. La XXV Feria del Libro Católico será inaugurado por el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en el auditorio de la Casa San Pablo en un acto que contará con una presentación artística del grupo musical “Alfareros”. La Feria tendrá como lema “…cuando leemos es Dios que nos habla” y que se incluirán una gran cantidad de actividades dirigidas a la integración familiar. Una de las principales atracciones del evento será un concierto de la popular cantante católica chilena “La hermana Glenda”, el domingo 23 de marzo donde deleitará al público con sus canciones conocidas en toda América Latina y que además transmiten un profundo mensaje cristiano. Participarán 30 expositores, además de que el miércoles 19 y jueves 20 a las 7:00 de la noche los predicadores católicos Salvador Gómez y Saulo Hidalgo disertarán sobre “La alegría del Evangelio” y “Ver más allá”. En el escenario de la Feria del Libro Católico se pondrán a circular los libros “Para vivir la cuaresma”, de Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio; Antología poética Hilo de Fuego, del padre Tulio Cordero; “Los discípulos misioneros”, del diácono Carlos Gómez, y “La familia en la reflexión del CELAM”, del padre Mario de la Cruz Campusano. Entre las librerías participantes están: Librería De Colores (de Casa San Pablo), Sígueme, (Casa de la Anunciación), Talleres de Oración y Vida, editora de escritores Carmelitas , Editora Amigo del Hogar, Librería Juan Pablo II, Librería Las Paulinas (Santiago), Librería Testimonio,etc… (Más información, 809 530-4346). Acceso libre y gratuito. leonor.asilis@gmail.com

  • Boca de Cachón y la sentencia 168-13

    Boca de Cachón y la sentencia 168-13

    El domingo 2 de marzo se escenificó una protesta de trabajadores de la construcción en una comunidad muy distante del Distrito Nacional denominada Boca de Cachón, perteneciente a la provincia Independencia. En la misma, el ciudadano haitiano Charles Ronny, de unos 28 años de edad, recibió heridas de bala que le provocaron la muerte y más de 60 personas fueron heridas, entre ellas dominicanos y haitianos. Como se ha informado, el Gobierno Dominicano ejecuta, en Boca de Cachón, un proyecto que incluye 567 viviendas, escuela, parques, estancia infantil, liceo politécnico, mercado, acueducto, centro comercial, clínica de atención primaria, cementerio, asilo, entre otros servicios y facilidades. Este proyecto es una respuesta positiva del Gobierno Dominicano a una de las comunidades más afectadas por la crecida del Lago Enriquillo y que vendrá a resolver múltiples problemas que afectan a los habitantes de esta zona del País. Señalé intencionalmente, en principio, que Boca de Cachón se encuentra distante del Distrito Nacional. Es más, para que nos ubiquemos un poquito mejor, es una comunidad fronteriza, así como los son Los Arroyos, Aguas Negras, Las Mercedes, La Altagracia y Mencía, de Pedernales y El Limón, Las Baitoas, Vengan a Ver, Tierra Nueva, Bartolomé, Ángel Féliz, Los Pinos del Edén y Sabana Real, de Independencia. Lo propio podría hacerse para las provincias de Dajabón, Elías Piña y Montecristi. Quiero señalar, para los que no conocen la realidad que se vive en la frontera dominico-haitiana, que opinan a diario en los programas radiales, televisivos y en los periódicos, tanto impresos como digitales; a los que se consideran ellos mismos “líderes de opinión”, sin que nadie los haya nombrado como tales y que viven todos en la Capital Dominicana, que la vida en la frontera hay que conocerla en el lugar de los hechos y no hablando sandeces desde una cabina de radio o desde un estudio de televisión. Les voy a poner un ejemplo para ilustrar un poco mis consideraciones y vincular la realidad que se vive en la frontera dominico-haitiana y la sentencia 168-13. ¿Cuántos trabajadores haitianos están laborando en el proyecto de Boca de Cachón y cuál es su status migratorio? De acuerdo a informaciones periodísticas, en el proyecto de Boca de Cachón hay más de 450 nacionales haitianos trabajando en el proyecto y todos, absolutamente todos, en condiciones migratorias de ilegalidad. ¿La Dirección General de Migración no se ha dado por enterada de esta situación anómala que se está dando en el ámbito de su incumbencia? ¿Dónde está la institucionalidad y la entereza de los que dirigen en este País? Como vemos, la sentencia 168-13, que trata de regularizar la dominicanidad o no de los hijos de extranjeros nacidos en el territorio nacional, desde el año 1929 hasta el año 2007, no es más que una tontería, una verdadera estupidez. Esto, porque la sentencia de referencia no va a resolver nada. Los más de 450 ciudadanos haitianos que trabajan en el proyecto de Boca de Cachón tienen años residiendo el País y realizando ese mismo trabajo. Estoy totalmente seguro que la mayoría de los trabajadores, principalmente albañiles, que construyeron el edificio de la Suprema Corte de Justicia, eran haitianos, así como también los que hicieron La Casa San Pablo y el edificio de La Conferencia del Episcopado Dominicano. ¿Y entonces? Lo ocurrido en Boca de Cachón, recientemente, es un ejemplo de la realidad que se vive en la frontera dominico-haitiana. Esto es así y nadie, absolutamente nadie lo puede negar. Invito a cualquier periodista o comunicador, de esos cienciólogos que abundan como la verdolaga en la Ciudad Capital, a que haga una visita al proyecto de Boca de Cachón, hoy y compruebe quiénes están trabajando y de qué nacionalidad son. No podemos vivir de espaldas a la realidad, tampoco podemos tapar el sol con un dedo. La sentencia 168-13 no es la solución a la inmigración de haitianos hacia la RD y la misma más que resolver el problema lo ha agudizado, pues, una cosa es la regularización del status migratorio de los viven o han nacido en la RD y otra es la inmigración masiva que a diario ocurre a través de la frontera, inclusive, con la anuencia de los que están llamados a regularla. Boca de Cachón es un ejemplo patente de la inutilidad de la sentencia 168-13, no importa que esta sea vinculante o no con los poderes del Estado, incluido el Poder Ejecutivo, ya que quien está al frente del proyecto denominado Ciudad Verde es precisamente este poder del Estado. Lo dije y lo vuelvo a repetir, el Congreso Nacional debe tomar cartas en el asunto y legislar respecto de la regularización, tanto del status de los hijos extranjeros que viven o nacieron en RD, como en el establecimiento de mayores controles de la inmigración haitiana hacia nuestro País. contactos.elegidoprimero@hotmail.com

  • Los oídos de la delincuencia

    Delincuencia: «Calidad de delincuente…Comisión de delitos…Conjunto de crímenes y delitos considerado en el plano social» Dicc. L Encl. 2000. Definir delincuencia, de esa manera, es quizá una manera sencilla y parcial. Delincuencia debe ser definida diciend Conducta inducida por factores internos y externos del individuo, que los lleva a violentar normas y leyes establecidas, cuyas infracciones implican penas. La delincuencia es producto de una sociedad cruel, en la que el amor al prójimo ha desaparecido, y se ha entronizado el individualismo, como resultado del egoísmo. Delincuente es aquel, que de una forma u otra, induce a la otra persona a delinquir. Es injusto culpar únicamente al sujeto que ejecuta la acción, que ha sido planificada por aquellos que sacan beneficios de ella. Entonces hablamos de complicidad, actor intelectual y de pervertidor de la sociedad humana. Todo efecto tiene su causa; el ser delincuente es un efecto. Si tenemos una sociedad en la que muchas personas jóvenes o no, están desempleados y tenemos un estado deficiente en el cumplimiento de su deber, ya sea por los escasos recursos o no, es propio que esto genere conductas ilícitas. Hay que condenar al delincuente, pero a la vez, los oídos de esta deben ser limpiados para que ella no se haga presente necesariamente; es decir, son los factores que conducen a la delincuencia que deben ser enfrentados con suficiente capacidad, energía y determinación. No son a los sujetos, sino a los objetos y cosas. Decir «dale para abajo al delincuente» es fácil. Porqué no decir, busquemos salidas a las causas que generan éstos. Se deben hacer leyes justas que hagan partícipes a los ciudadanos de pequeño , o nada ingresos del pastel salarial. ¿Dónde está el amor y solidaridad que tanto se predica? Los cargos electivos, se consiguen con votos, ¿cuántos votos de esos a quienes se les dice que les «den para abajo,» votaron por ese cargo electivo, con la finalidad de que hicieran las cosas para bien de ellos? Hay que demostrar capacidad para el bien y asumir la responsabilidad correspondiente, de lo contrario se hace copartícipe de la delincuencia con ellos. La policía como sujeto auxiliar de la justicia, el ministerio público y los jueces no son culpables de la delincuencia que existe en un país. Ellos no son los que generan la delincuencia, sin embargo, muchas veces se pierde el tiempo buscando culpables, cuando en realidad ésta es culpa de la sociedad. Es la sociedad y en ella especialmente la clase que la dirige, y la que tiene el poder económico las más culpables, por no crear las condiciones que disminuya, o haga desaparecer esta mala conducta, no a los individuos. Todo el que tiene bienes difícilmente busque ponerlo en riesgo. Se culpa el código procesar penal, como si los escritos se convirtiera en un delito. El código lo que busca es castigar las conductas penales; aumentar las penas no resuelve el problema. En muchos países existen en sus leyes la pena de muerte, la cadena perpetua, y otras penalidades severas; pero aun así, existe la delincuencia. Las leyes que castigan no resuelven el problema. Se debe buscar más bien leyes que rehabiliten a las personas y que a la vez sirvan de prevención de la delincuencia, buscando las raíces de la situación y no las ramas. Los tiempos en que se fabricaban expedientes a inocentes, no deben volver. Mas bien, se debe investigar hasta encontrar el delito buscado, pues el individuo debe considerarse inocente hasta que se demuestre su culpabilidad. Es preferible un delincuente en la calle, que destruir la vida a un inocente en la cárcel. Y como es costumbre la soga se rompe por la parte más fácil, la delincuencia siempre va a ser atribuida al más vulnerable que es el pobre. Pero todos sabemos que la pobreza es producto de mentalidades y conductas avariciosas. De ahí que, se necesita fomentar los valores en las personas. Además se necesita capacitar a éstas para que puedan desempeñar un oficio digno, y también, crear fuentes de empleos para cada persona que tenga 18 años, en adelante. La delincuencia es un mal, que solamente usando la sabiduría y haciendo las cosas dentro del bien y por el bien, puede desaparecer, o ser llevada a su mínima expresión. El principio cristiano dice: «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal» Rom. 12:21. En una sociedad justa, con personas de bien, nadie debe tener más de un empleo público o privado, el cual debe ser bien remunerado. Es que el desempleo es consecuencia de la cantidad de personas con edad de trabajo, pero que las escasas fuentes de empleos, no son suficientes para todos. Entonces, un poco de solidaridad hacía el prójimo, hace que se haga conciencia de que si yo me gano el pan de cada día, debo renunciar al segundo empleo para dejar que otro se gane su pan en ese puesto de trabajo. Esa es una forma de contribuir a disminuir la delincuencia; no se debe ser egoísta. Ahora bien, la causa fundamental de la delincuencia desde los «cuellos blancos» hasta los indigentes, es la ausencia de Dios en los corazones de las personas que hacen la acción ilícita, como aquellos que la inducen. La falta de temor, respeto y amor a nuestro Creador, hace que se violen los principios y mandamientos de Dios. Pero a la vez, esa ausencia, lleva a que no se valore al prójimo como tal. Es tiempo de que el ser humano reflexione, y busque de Dios; el arrepentimiento es facultad del ser humano, pero a la vez, es preciado por Dios. Salomón, quien fuera rey de Israel, escribió: «El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala» Ecl. 12:13, 14. Y el apóstol Pablo escribió: «Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo» 2 Co. 5:10. Hagamos de este mundo, un mundo más feliz y contribuyamos a la armonía entre todos los seres humanos. La delincuencia debe ser rechazada por todos, pero amemos al delincuente para rehabilitarlo y reintegrarlo a la sociedad. Las cárceles son para los delincuentes sin imparcialidad; todo delincuente debe ser encarcelado, enjuiciado y condenada su conducta, empero el individuo debe ser reeducado. Como dice el dich «Es mejor prevenir que lamentar,» luchemos en pro de evitar las causas que generan la delincuencia, y así demostramos amor al ser humano. Dios le bendiga.

  • La carencia desarrolló mi creatividad

    La carencia desarrolló mi creatividad

    Actualmente contamos con trenes veloces, información al momento, desarrollo de la medicina, Iphone, smart phone, computador, televisión plasma, pizarras virtuales, aviones, carros inteligentes, etc., etc. A pesar de que todos estos inventos son producto del cerebro y la experiencia acumulada, la capacidad de desarrollo y creatividad el cerebro moderno se agota y se atrofia en el buen uso. La barbarie gana terreno en la condición humana. Recuerdo como me hacían falta los libros para hacer mis trabajos. Había que inventar. La biblioteca de mi pueblo era pobre con textos sobre-manoseados. Las pizarras embarradas de tizas, salones de clase sin aire acondicionado, iluminación a puro sol y los asientos mutilados con patas de madera. Nos desplazábamos a pies por los caminos adoquinados con barro, las aves y los insectos al borde del camino alegrándonos la travesía. Cantares placenteros de pichones y los huevos ocultos bajo un pajal. Disfrutábamos los colores de las hojas, los frutos al alcance de un maroteo y el tiempo para filosofar sobre las compañeras que poseían la belleza sin adobo sobre las mejillas. Inventamos el poema sin ser poeta, la canción y los instrumentos improvisados, los experimentos de laboratorios rústicos e improvisados. Tensar los bastidores para no encorvar el esqueleto, eliminar las chinches con el “flichado” de bombita y unas horas de sol para secar el mojado nocturno sobre el colchón de guata o lana. La dieta diaria de comer guanábana, guayaba, limoncillos o un mamón sin esperar ir al supermercado. Correr el párate ahí calle arriba, calle abajo; las cajas de bolas y los tres flejes para la carrera de patinetas, adornadas con cabezas de muñecas mutiladas. Eramos parte del ecosistema. A una silla y una pantalla se reduce el mundo de hoy. Por horas la iluminación de una pantalla opaca la visibilidad para contar las posiciones de las estrellas al sonido de grillo, la chicharra, la rana o la lechuza de ojos luminosos. El cerebro se agota sin registrar la humedad sensual del rocío sobre las hoja del café, el pillar de los gorriones, las descargas imperceptibles del ruiseñor y el aullido del perro bajo la luz de luna llena. Hemos olvidado que somos la imagen de la naturaleza y que al entorno se le puede modificar únicamente de manera real y no virtual. Somos naturaleza desde el principio al fin. La fricción nos hace cambiar constantemente y este roce desarrolla nuestra capacidad creativa constante y consciente. La creatividad es la manifestación práctica de lo que somos y carecemos. Es la razón misma de la existencia por necesidad. luistejadanyc@gmail.com

  • FMI y la Valoración a mediano plazo

    Conforme
    el Artículo IV del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario
    Internacional (FMI) el cual dispone que dicho organismo pase revista
    anualmente a las economías de los ciento ochenta y siete (187)
    países signatarios de dicho convenio que lo integran, a los fines de
    ofrecerles las recomendaciones de lugar para mejorar el
    desenvolvimiento de éstos en el orden económico y financiero, en
    ese sentido en este mes de marzo una misión de esa institución gira
    una visita de casi dos semanas a la República Dominicana encabezada
    por el señor Przemek Gajdeczka.
    Como
    parte de la señalada misión, la misma ha girado visitas al Banco
    Central de la República Dominicana, el Ministerio de Economia
    Planificación y Desarrollo, la Superintendencia de Bancos de la
    República Dominicana, entre otras instituciones, a los fines de
    forjarse una idea integral acerca de cómo van marchando los aspectos
    económicos y financieros del país.
    No
    es secreto para nadie que la impresión que se llevan los integrantes
    de las misiones del FMI y otras instituciones internacionales cada
    vez que visitan el país, es el resultado de las informaciones que
    los incumbentes de cada institución del Estado y sector privado
    visitados les proporcionan, esto quiere decir, que no son ellos
    quienes elaboran las cifras en base a los insumos recibidos para
    tales fines ni conocen las intríngulis que se manejan para elaborar
    tales informaciones y muchos menos no pueden ser garantes de la
    calidad de las informaciones que reciben.
    En
    otras palabras, si los funcionarios nacionales mediante la nueva
    tecnología no ofrecen datos de calidad, conforme se introduzcan
    informaciones de calidad (Input), los informes elaborados (Output) no
    serán auténticos ni creíbles, tampoco, servirán para la toma de
    decisiones acertadas a los fines de corregir los desaciertos a los
    fines de llevar por buen camino las finanzas y economia.
    Sin
    antes concluir su misión a la República Dominicana el indicado jefe
    de la misma ha expresado que el país tuvo un buen desempeño
    económico el pasado año 2013, sin embargo, dicha valoración
    corresponde al mediano plazo debido a que en los últimos cinco años
    el crecimiento económico se ha sustentado en aumentar la deuda
    pública y, aún hay muchos desafíos por superar.

    Hay
    necesidades de ajustes en políticas y cambios que hay que llevar a
    cabo para poder enderezar la económica dominicana que todavía sufre
    los embates de los altos déficits en cuenta corriente, sector
    eléctrico que solo el pasado año se acercó a los US$1,200
    millones equivalente al 2% del Producto Interno Bruto (PIB) y
    fiscales, estos últimos alcanzaron la astronómica cifra acumulada
    de más de RD$350 mil millones en cinco años.

    De
    modo, que hablar sobre que la economia dominicana está saneada es
    alejarse de la realidad pués esta se encuentra aún en tierra
    movediza ya que la liquidez de la misma no es suficiente para cubrir
    las necesidades del país, lo que quiere decir, que es menester
    revisar la estructura de gastos y costos de las operaciones
    gubernamentales y eficientizar los niveles de ingresos con el
    propósito de inyectar al quehacer económico dominicano mayores
    flujos de efectivo.
    Es
    oportuno que las declaraciones aprioris ofrecidas por el jefe de la
    misión en torno al comportamiento económico y financiero de la
    nación se circunscriben solo al mediano plazo pues hay muchas
    amenazas que pondrían en juego la estabilidad macroeconómica del
    país.

    Un
    individuo, un hogar, una empresa o un país no llegarían muy lejos
    si todo lo que hacen lo realizan a base de deudas las cuales carcomen
    los cimientos mismos de las finanzas y el solo pensar que República
    Dominicana debe buscar $0.45 centavos de cada peso obtenido para
    destinarlos al pago de cada peso que debe no es una buena situación.
    Esto
    así, pues a medida que la deuda aumenta los ingresos disminuyen
    debido al aumento de los gastos financieros, ya que la brecha
    (spread) entre ingresos y gastos se va estrechando con el riesgo de
    llegar al punto de equilibrio, y cuidado, si llega a la zona de
    pérdida
    total, lo que podría estar pasando en el país con el aumento de la
    deuda pública de forma desmesurada.

    El
    año pasado (2013), el monto acumulado de la deuda ascendió a
    US$27,109.8 millones, equivalente al 44.9% del Producto Interno Bruto
    (PIB).
    De
    forma tal que no sigan apretando la tuerca que en cualquier momento
    esta puede romperse y, recuerden que no es la dureza de las gotas de
    agua lo que provoca el agujero sino la persistencia de la caiga de
    éstas.

    felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com