Categoría: Opinion

  • Caramba, Balaguer tenía razón..?

    Al pronunciar las palabras centrales en el acto de inauguración de la Décima Conferencia Iberoamericana de Justicia Constitucional (CIJC), el magistrado presidente del Tribunal Constitucional (TC), doctor Milton Ray Guevara, hizo una aseveración donde la verdad brotó de manera estruendosa. El destacado jurista, a poca distancia del honorable gobernante de la República, licenciado Danilo Medina Sánchez, quien presidía la apertura de la referida actividad, expuso que la gran tragedia de los pueblos iberoamericanos es que la Constitución es aplicada unas veces sí y otras no. Con su acento y verbo impecable el magistrado Guevara puntualizó, a manera de evocación que “la Constitución no existe para ser aplicada unas veces sí y unas veces no” y esa “ha sido la gran tragedia iberoamericana: la diferencia entre lo escrito y lo real”. No hay dudas, una verdad de Perogrullo..!! Se trata de una atinada, correcta y responsable posición que pone de manifiesto el maniqueísmo politequero que generalmente ha sido empleado para aplicar los preceptos constitucionales en la llamada Iberoamérica, sin dejar de incluir, naturalmente, a la patria de Juan Pablo Duarte. Es una valiosa observación que en boca de un funcionario de la connotación y la experiencia jurídica del doctor Milton Ray Guevara asume matices sumamente interesantes y preocupantes. La argumentación en cuestión adquiere una mayor dimensión y validez cuando el reputado magistrado de origen samanense subraya que la Constitución es la norma suprema del ordenamiento, garantía de la seguridad jurídica, de la vida económica social y democrática de derecho en que la paz sea fruto de la justicia. Siendo de esa manera, se infiere de las palabras del honorable presidente del Tribunal Constitucional (TC) que urge la necesidad de que la Carta Magna deje de ser un simple documento político y de una vez y para siempre, sus normas deben tener un real valor jurídico y eficacia práctica, al tiempo que sean aplicables de manera directa, como referentes obligatorios para determinar el mérito de los demás preceptos jurídicos y actos de los poderes públicos. Mientras tal percepción no se convierta en realidad, sobretodo, en el caso de República Dominicana, lamentablemente, la “Ley de Leyes” de nuestro país, continuará siendo lo que en una ocasión afirmara el doctor Joaquín Balaguer: un pedazo de papel..!! Y que conste, no se hablaba de un papel cualquiera..!! Persistir en la objetable utilización de nuestras constituciones, tal si fueran un recurso valido para un trapeado como un buen lavado, sería reconocer la razón que tuvo el maquiavélico mandatario en referencia, al igual que tendríamos que aceptar como un axioma que no estamos dando el mejor ejemplo para garantizar la deseada paz social, la convivencia civilizada, el progreso y la libertad. Quien quiera oír que oiga y quien desee ver, que mire..!! Qué vaina, Balaguer tenía razón..? Manos a la obra… triffolio@gmail.com

  • Nuevos rumbos de la nacionalidad dominicana

    Nuevos rumbos de la nacionalidad dominicana

    La controvertida sentencia sobre la adquisición de la nacionalidad dominicana del Tribunal Constitucional, les ha dado a todos los dominicanos y las dominicanas un espacio luminoso no sólo para disentir, sino también, para definir de cara al presente y el futuro, quienes pueden ostentar nuestra nacionalidad; tema el cual, ha dividido a la sociedad dominicana en varias categorías de grupos de apreciación y visión social: 1) Los llamados nacionalistas (algunos ultranacionalistas), quienes han sido catalogados por sus opositores como racistas, negreros y de sentimientos inhumanos. 2) Los defensores de la nacionalidad dominicana que ostentan extranjeros afectados por la sentencia, los cuales sus oponentes los encasillan como anti dominicanos y como agentes al servicio de potencias extranjeras que se alega que pretenden unirnos con Haití, y 3) Los que pensamos que la sentencia tiene cosas buenas y cosas malas, que la misma no es blanca ni es negra, sino que tiene matices que debemos valorar. La sentencia a nuestro parecer tiene cosas negativas y cosas positivas. LO NEGATIVO a) Del Caso de una persona, se derivaron consecuencias extraordinarias para muchas otras. Algo insólito. b) El hecho de mencionar retrospectivamente el año 1929 trajo mucho “ruido” que ha perjudicado al país en organismos internacionales. c) Por una Sentencia emanada de un Tribunal Competente, en este caso El Tribunal Constitucional, hace que la misma no deba ser desacatada: Esa sentencia es nuestra, simple y llanamente. d) El hecho de que sea legal, no significa que sea justa. e) Va a traer muchos casos de injusticias y el proceso de cumplir la misma será largo, tedioso, se prestará para actos indecorosos. f) Motivado por la Sentencia que abre las puertas a la regularización se ha iniciado un verdadero éxodo del otro lado de la isla, llegando miles de ilegales en una frontera que se encuentra prácticamente abierta. g) La sentencia nos deja en una mala posición de desventaja en relación a la política exterior del país Vs. la política exterior de Haití. (Obviamente ellos sí tienen una agenda definida). h) Existen casos, que aunque el Presidente ha dicho que deberán ser tratados uno a uno, de hombres y mujeres que tenían sus documentos en orden como dominicanos descendientes de haitianos y que han realizado su vida totalmente en La República Dominicana, con nuestra cultura y costumbres que hoy son profesionales y padres y abuelos de otros dominicanos y surge la pregunta: ¿Qué pasará con ellos?. ¿Cómo se resolverá su situación?. A estas personas no hay que nacionalizarlos, ya son dominicanos de hecho y de derech ¿Cuál será entonces “el bajadero”? LO POSITIVO a) Por fin se aplicará la Ley de Migración y su Reglamento. b) Podremos regularizar la situación de miles de extranjeros con los diferentes tipos de visas que se aplicarán (Temporales, Trabajo permanente, Nacionalizaciones, etc.). En el Consejo Regional de Desarrollo (CRD) pensamos que ya que tenemos la sentencia, simplemente hay que empezar a ponerla en práctica, eso sí, respetando siempre los derechos humanos y los derechos adquiridos de los inmigrantes que han puesto su grano de arena en el desarrollo de la nación dominicana

  • Jurídicamente inadmisible

    Jurídicamente inadmisible

    Jurídicamente inadmisible en la República Dominicana, por violar un axioma fundamental de la jurisprudencia dominicana que ha sido explícitamente reconocido e invocado por el Tribunal Constitucional, es el Decreto No. 327-13, del 29 de noviembre de 2013, que instituye el “Plan Nacional de Regularización de extranjeros en situación migratoria irregular en la República Dominicana”. “Jurídicamente inadmisible”, por la misma razón, es también el prepóstero Art. 151 de la Ley General de Migración No. 285-04 en que dicho decreto se sustenta. “Jurídicamente inadmisible”, en forma elemental y totalmente obvia, por la misma razón, es el proceso especial para la naturalización de hijos de madres extranjeras no residentes inscritos en el Registro Civil que es contemplado por el artículo 8 del antes mencionado decreto. El Tribunal Constitucional ya ha estimado que “…resulta jurídicamente inadmisible fundar el nacimiento de un derecho a partir de una situación ilícita de hecho” (1.1.14.3. Sentencia TC0168-13), expresando así franco acuerdo conque “…los hechos ilícitos no pueden producir efectos jurídicos válidos a favor del promotor ni del beneficiario de la violación.» (pag. 9, Sentencia TC0168-13). Del mismo modo, la Suprema Corte de Justicia en sentencia dada el 14 de diciembre de 2005 había argumentado que si la Constitución excluye del privilegio del jus solis a los hijos de ciertas personas que han sido legítimamente “autorizadas a entrar y permanecer por un determinado tiempo en el país”, … “con mayor razón” queda excluido quien “no puede justificar su entrada y permanencia en la República Dominicana”. De lo anterior se desprende que es un axioma fundamental de la jurisprudencia dominicana el que un hecho ilícito no redunda en efectos jurídicos válidos para el promotor o beneficiario del ilícito. Por ende, cualquier acción de cualquier poder del estado dominicano que contradiga dicho axioma es “jurídicamente inadmisible” en la República Dominicana, salvo explícita modificación constitucional que la avale. El artículo 151 de la Ley 285-04 viola fragantemente el antes mencionado principio cardinal de jurisprudencia dominicana (y por consiguiente también lo hace el decreto basado en dicho artículo). La Ley General de Migración No. 285-04 en su artículo 151 establece un “Plan Nacional de Regularización de los extranjeros ilegales radicados en el país”, el cuál “deberá contemplar al menos los siguientes criterios: tiempo de radicación del extranjero en el país, vínculos con la sociedad…”. Clarísimamente dicho artículo otorga beneficios jurídicos a un extranjero (una visa de trabajo o quizás una residencia permanente) como consecuencia directa de un hecho ilícito en progres su permanencia ilegal en el país. Dicho artículo menciona explícitamente entre los criterios favorables para que el extranjero califique al “tiempo de radicación del extranjero en el país”. O sea, el artículo en vez de castigar al extranjero por su continuo hecho ilícito, lo premia. Y peor aun, le da puntos adicionales por la repetición del ilícito. El artículo sugiere que un extranjero que ha violado la ley migratoria dominicana por solo un año, reciba menos “puntos” que otro extranjero que la ha violado por dos años, y que éste a su vez, reciba menos puntos que uno que la ha violado por tres años, etc. En este sentido, el artículo es prepóster mientras mayor el delito menor el castigo (o mayor la probabilidad de recibir un premio, que es peor aun).Si se fuese a hacer un plan “jurídicamente admisible” para otorgar estatus legal a extranjeros ilegalmente radicados en el país, dicho plan, además de respetar todos los artículos de la constitución, no podría otorgar beneficios migratorios “a partir de una situación ilícita de hecho”. En términos concretos esto significa que como condición primera e indispensable el extranjero tendría que salir del país, para así poner fin a su estatus ilícito. Una vez fuera del país, el extranjero podría acogerse al plan, cumpliendo con todos los requisitos del mismo, y sometiendo los documentos necesarios a través de una pertinente misión diplomática dominicana en el exterior, donde el extranjero tendría que esperar hasta que su caso sea conocido. Los criterios del plan no podrían bajo ningún concepto “dar puntos” al extranjero por su permanencia ilegal en el país (aunque si podrían dar puntos por conocimiento del idioma español, porque éste podría ser resultado de estudios realizados fuera del país). Por lo contrario, el extranjero que pueda demostrar nunca haber violado la integridad territorial de la República Dominicana tendría ceteris paribus la ventaja. Cabe señalar que el artículo 8 del decreto de marras contempla un improcedente e innecesario proceso especial de naturalización, el cual viola en forma totalmente obvia el fundamental axioma de jurisprudencia dominicana de que un hecho ilícito no redunda en efectos jurídicos válidos para el promotor o beneficiario del ilícito. Esta violación es elemental y por definición, por lo que no tiene arreglo. Dicho proceso especial de naturalización es – salvo expresa enmienda constitucional –inherente y evidentemente- “jurídicamente inadmisible” por lo que debe abandonarse por completo.Aun cuando la violación de un principio cardinal de jurisprudencia dominicana inmediatamente hace al decreto/plan “jurídicamente inadmisible”, el cumplimiento con dicho principio no lo haría necesariamente admisible. La Acción Directa de Inconstitucionalidad que quien suscribe respalda explica que el Decreto No. 327-13 usurpa funciones reservadas al poder legislativo, y viola los artículos 6, 18.3, 40.15, 109 y 111 de la la Constitución vigente. Una sola de dichas violaciones es suficiente para invalidar al decreto. Además, el decreto/plan debe tener en cuenta que según el artículo 128 de la constitución vigente, al Presidente de la República, 1) En su condición de Jefe de Estado le corresponde:k) Hacer arrestar o expulsar, conforme a la ley, a los extranjeros cuyas actividades fueren o pudieren ser perjudiciales al orden público o la seguridad nacional;l) Prohibir, cuando resulte conveniente al interés público, la entrada de extranjeros al territorio nacional.”. El Presidente no puede faltar a tan importantes obligaciones. El Decreto No. 327-13, incluyendo su contemplado proceso especial de naturalización – además de violar múltiples artículos de la constitución vigente, como ha sido magistralmente explicado en la Acción Directa de Inconstitucionalidad que quien suscribe respalda – viola fragantemente el axioma fundamental de jurisprudencia dominicana de que un hecho ilícito no redunda en efectos jurídicos válidos para el promotor o beneficiario del ilícito. Este vicio también lo tiene el Art. 151 de la Ley General de Migración No. 285-04 en que se fundamenta dicho decreto. Por consiguiente, tanto el decreto 327-13, incluyendo su proceso especial de naturalización, como el artículo 151 de la Ley 285-04 son, y así deben ser declarados, “jurídicamente inadmisibles” en la República Dominicana. REFERENCIAS

    [4] Sentencia de la Suprema Corte de Justicia del 14 de diciembre de 2005 http://www.idpc.es/archivo/1208337878FCI12SRD1.pdf
    [5] Constitución de la República Dominicana http://www.procuraduria.gov.do/Novedades/PGR-535.pdf
  • Cultura de la violencia

    Cultura de la violencia

    La educación comienza en el útero. De acuerdo al comportamiento de la madre durante el estado de gestación, así será el comportamiento del infante. La religión, basada en mandamientos, el código de la moral y la ética, si no amedrenta, posee la capacidad de elevar al espíritu, llenarlo de inefable goce. Somos los humanos partículas atómicas que se fusionan y provocan estrepitosas explosiones, como en el caso de las estrellas novas, o como los despiadados movimientos telúricos. Heredamos del cosmos la violencia. Sería peligroso estimularle mediante la práctica de una cultura que conspire contra la bondad humana: tan ausente en cuanto a convivencia pacífica se refiere. Necesitamos inyecciones de cordura, de modo que no nos involucremos en una guerra fratricida que nos desaparezca del suburbio más apartado de nuestra galaxia, donde nos ubicamos como planeta de vida inteligente en un entorno de niños que se recrean en los parques, enamorados que se juran amor eterno. Dios se encuentra muy ocupado en su faena de perdonar a los egoístas, concederle la gloria eterna a los insaciables de la vida, o a los peores, aquellos que después de cansados de practicar el mal, se arrodillan, postran de hinojos en busca de la limosna de la inmortalidad. El cine violento, el ruido sin patrón rítmico armónico que motejan como música, los juguetes bélicos, la niñez sin disciplina ni afecto, son los gérmenes patógenos donde se inocula la violencia, proliferan los asesinos, el caos se enseñorea en un planeta regido por las más estrepitosas convulsiones. Lo que todos sabemos o intuimos, de acuerdo a nuestro criterio y pocos llevamos a la práctica por la solapada amenaza de exterminio que se cierne sobre la especie. ¿De qué se trata? De los que piensan que un vaso de oro vale más que un vaso de agua, de los que no saben del amor, de los violentos o abusadores que fueron abusados, el rebuzno de la frustración les impide esgrimir la espada del razonamiento como defensa, de los que declaran la guerra innecesaria a falta de argumentos. Diosdado0811@hotmail.com

  • Cuatro renglones por atender

    Siempre me refiero a la similitud que tiene un padre de familia con el presidente de la república, el padre de familia tiene por obligación proveer de cuatro cosas elementales a toda su familia. De igual manera, un presidente debe proveer por ley de las mismas cosas a todos los ciudadanos que están bajo su mandato, veamos cuáles son esas cosas: Alimentación. Desde que un ser humano viene al mundo inmediatamente le da por comer buscando el seno de su madre para alimentarse, y para poder mantenerlo vivo, se hace necesario facilitarle su alimentación. Lastimosamente todavía en nuestro país no existe una buena política de producir alimentos a bajos costos, y mucho menos un mecanismo de control en los precios de las cosas que necesitamos para alimentarnos. Cada día vemos con tristeza, como se aleja la comida de la mesa de la mayoría de los hogares dominicanos, cuyos moradores se mal alimentan debido a los altos precios de los alimentos. El arroz, las habichuelas, carnes, huevo, verduras, leche, pan, pastas, víveres, aguacates, frutas, aceite, mantequilla, condimentos, sal, vinagre y el gas para cocinar no están al alcance de todos los dominicanos. Vivienda. Se supone que cada ser humano debe estar protegido del sol y de la lluvia, y para protegerse muchos dominicanos recurren a construir cualquier tipo de casas usando como materiales, latas, cartón, yaguas, canas, pedazos de madera, etc, etc. Esas viviendas en muchos casos carecen de sistemas sanitarios, agua, luz, y piso de cemento, mientras que muchos de nuestros ciudadanos tienen que pasarse su vida de mudanzas en mudanzas alquilando en donde poder vivir. Es casi imposible que un pobre pueda construir una vivienda decente, porque los materiales de construcción, sus precios están más altos de las nubes al igual que el costo del terreno para construirla. Salud. Sin una buena alimentación y sin una cómoda e higiénica vivienda, sería muy difícil tener una buena salud, que pueda prolongarle la vida a las personas que viven y nacen en nuestra nación. Los hacinamientos con viviendas inadecuadas, llenas de seres que se mal alimentan, son focos de contaminación y propagación de enfermedades como el cólera, malaria, sida, dengue entre otras. Educación. No hay mayor esclavitud que la ignorancia, y en materia de educación a la población, para el Estado este es el punto que mayor atención se le ha prestado, gracias a las inversiones que se están haciendo. Pero entiendo que se debió comenzar con el primer punto, el de la alimentación, claro está sin descuidar la educación que poco a poco nos hará más libre y más inteligente y de esta manera saber cómo enfrentar los desafíos de la falta de vivienda y de salud. Un cerebro mal alimentado jamás podrá asimilar una buena enseñanza, y una persona que comúnmente se le agrave la salud debido a las condiciones infrahumanas de cómo vive, no creo que tenga mucho gusto de estudiar. Comer es primero, fue el slogan de uno de los primeros gobiernos del partido en el poder, hoy los hemos cambiado por estudiar es primero equivocadamente, una tanda extendida en donde se le provea de alimentos a los estudiantes, no es la garantía de la alimentación que debemos tener todos los ciudadanos. Desde el Estado se debe hacer más esfuerzos para garantizar el primer renglón que tiene que tener acceso obligatoriamente un ser humano, el vital renglón de la alimentación.

  • Bernardo Santana: un activo político

    En algún momento de la campaña electoral de 1978, en la que el Partido Revolucionario Dominicano superaba una carrera de obstáculos para terminar el despotismo ilustrado de Joaquín Balaguer, me topé con un joven que no obstante haber ingresado a la Policía Nacional, pregonaba su simpatía por el Partido Reformista sin ningún empacho. Pese a los múltiples escollos, y para bien de la democracia, el candidato del PRD, Antonio Guzmán, fue juramentado presidente de la República. Yo me dediqué a mi carrera de periodista, que iniciaba, y el joven compueblano siguió creciendo en su formación como agente policial. Pocos años después era sargento. El licenciado Bernardo Santana Páez, quien dirigió la Policía del 17 de agosto de 2005 hasta igual fecha de 2007, no sólo ha sido el único miembro de esa institución en ostentar el rango de teniente general, sino también el único jefe en cuya gestión el índice de criminalidad descendió de 27 homicidios por cada mil habitantes a 10. 4. El partido de Balaguer lo ha captado para integrarlo a la alta dirección. Federico Antún Batlle, presidente, juramentó a Santana como secretario de Seguridad Nacional e integrante del directorio central ejecutivo del PRSC. Ya antes, en 2012 fue escogido para diputación por El Seibo, pero fue excluido por faltarle documentación civil. Fue designado jefe policial por el Presidente Leonel Fernández, mediante el decreto 420-05, en el momento en que una encuesta realizada por la Oficina Nacional de Estadística revelaba que el 72 por ciento de los hogares objetaba a la Policía y los ciudadanos carecían de confianza en ese cuerpo armado. En diciembre de 2006, a 15 meses de la gestión del general Santana, la encuesta Hamilton-Listín mostraba que el 75 por ciento de la población consideraba que el Plan de Seguridad Ciudadana era eficaz. En agosto de ese año, la encuesta Gallup-Hoy, indicaba que seis de cada diez ciudadanos consideraron positivas sus actuaciones en la jefatura. Procedente de Miches, Santana Páez ingresó a la Policía como conscripto el 12 de abril de 1977 y permaneció en la institución hasta el tres de marzo de 2010. Ganó amplio reconocimiento de la sociedad civil y los medios de comunicación social por sus esfuerzos para hacer de la Policía una entidad al servició de la paz y la seguridad ciudadana. La gestión de Santana Páez al frente de la Policía ha contado con la aprobación, entre otros organismos, del Senado de la República, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el Senado de Puerto Rico, e incluso el Poder Ejecutivo, que le otorgó la medalla al Mérito del Servidor Público. El PRSC ha recuperado un valioso activo político.

  • Guillo Pérez

    Guillo Pérez

    Cuando un artista de la plástica agita sus alas al aire y decide volar en un encuentro con la gloria del cielo deja a su paso por el universo una creación de recuerdos perdurables en lo temporal que produce en los seres humanos que quedaron sobre la tierra una especie de suspenso desgarrador.
    Esto es lo que ha sucedido con la partida del gran pintor Guillo Pérez, cuyas obras sobrevivirán a través de los originales, como también sucedió con Fidias, el escultor y pintor ateniense que diseñó la estatua monumental de Zeus en Olimpia y de la diosa Atenea, que se halla en la Acrópolis de Atenas.
    El maestro Guillo Pérez se distinguió por su creatividad artística, perfilando su excepcionalidad estilística por la que llegó a ser admirado. La calidad de las obras pictóricas de este pintor nacido en Villa Trina, Moca, y quien vivió su hermosa infancia en Santiago de los Caballeros, hasta hacerse un pintor consagrado y con grandes proyecciones de coronarse por ese talento tan a flor de piel, ha sido tan admirada como aquellas pinturas de Leonardo de Vinci pintadas al óleo sobre tabla llamada el “Retrato de Cecilia Galerani” o “La dama del armiño”, el cual es una exégesis de la “Virgen de las rocas”, la cual se encuentran en el museo del Louvre, de París.
    Recuerdo a Guillo en la escuela de Bellas Artes de Santiago de los Caballeros cuando comencé a estudiar pintura de estimulación temprana en ese templo de las bellas artes, donde también estaban los artistas de la plástica don Federico Izquierdo y Yoryi Morel. En aquel entonces los estudiantes éramos llevados por el propio Yoryi a Gurabo a apreciar la belleza natural con sus flamboyanes, uno de los árboles de mayor colorido del mundo por sus flores rojas-anaranjadas y follaje verde brillante. Para llegar a la escuela los estudiantes pagábamos de transporte la suma de dos centavos, en plena era de Trujillo.
    En aquella época estaba en su fase de formación definitiva nuestro gran retratista y pintor Virgilio García, quien vive en la ciudad capital.
    Guillo siempre mostró una gran admiración por el reconocido pintor y muralista español José Vela Zanetti. Era tanto su reconocimiento por ese gran maestro que su evocación era trasmitida a todos los estudiantes de dibujo y pintura. Representaba un dulce sueño de Guillo poder colaborar algún día y convertirse en asistente especial del afamado pintor español nacido en Burgos, José Vela Zanetti, cosa que logró más luego cuando ya entra de lleno en su carrera y Vela Zanetti se encontraba en ese momento realizando los trazados básicos y bocetos para plasmar toda una belleza muralista de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre.
    Me parece escuchar a una generación cimera de pintores y escultores que eran nuestros profesores en la escuela de Bellas Artes, como Jacinto Domínguez y Mario Grullón, definiendo a Guillo como un joven pintor que se perfilaba como astro y que iba a llegar lejos en las artes plásticas. Su éxito posterior y sus obras pictóricas tan brillantes confirman que Guillo Pérez triunfaría.
    Sus obras han sido expuestas en los grandes museos del mundo. Ese discipulado de Guillo con Yoryi Morel y Federico Izquierdo podría parangonarse con aquel alumnado de Vela Zanetti con Manuel Bartolomé Cossio y de José Ramón Zaragoza en Madrid.
    Habiendo conocido desde su comienzo en Santiago de los Caballeros la obra pictórica de Guillo, puedo decir de éste como lo expresado por el crítico e intelectual dominicano Rafael Díaz Niese, de la pintura de Vela Zanetti la cual despedía “una visión dramática de la existencia, predilección por los temas solemnes, reducción de la paleta al mínimo de color compatible con una técnica voluntariamente escueta. Hay en sus obras—continuó afirmando el intelectual dominicano—un aura en que reconocemos las enseñanzas de los grandes y viejos maestros españoles y tal vez de algunos florentinos ilustres”.
    La fuerte personalidad artística de Guillo Pérez lo coloca como uno de los exponentes más colosales de la pintura dominicana contemporánea. El estilo de su obra ofrece un excelente conjunto de armonías y valores espaciales. Su narrativa y obras pictóricas integran el folklore dominicano y antillano al interés del humanismo pleno del hombre.
    El pintor y dibujante colombiano Fernando Botero dijo que cuando comienzas una pintura es algo que está fuera de ti. Al terminar, parece que te hubiera instalado dentro de ella.
    Siempre admiré a Guillo Pérez por su jovial personalidad y porque fue un estudioso de la evolución del arte a través del tiempo. Rememoro a Guillo estudiante de violín en su amado Santiago de los Caballeros, instrumento que luego dejó prefiriendo en cambio la pintura y el dibujo.
    Guillo nos decía a los estudiantes de pintura que el arte es toda obra que exprese lo que el hombre desea exteriorizar, obedeciendo a sus propios patrones de belleza y estética. Yoryi Morel entonces intervenía expresand «Ustedes deben siempre tener en cuenta lo que explica Guillo, pero jamás olvidar que el artista, para crear, requiere ante todo estar dotado de imaginación, a través de la cual responde al vasto y multiforme mundo externo expresando sus sentimientos por medio de palabras, formas, colores y sonidos». Y Domínguez y Grullón señalaban casi al unísono que el dibujo era la representación de un objeto por medio de líneas que limitan sus formas y contornos.
    «Se trata de una idealización de nuestro espíritu, recalcaba Guillo, «que permite fijar la apariencia de la forma, ya que el ojo humano sólo percibe masa coloreadas de diversa intensidad luminosa. El hermosísimo dibujo de Yoryi es el arte de representar gráficamente sobre una superficie de dos dimensiones objetos que, por lo regular, tienen tres».
    Una vez tuve la osadía de preguntarle a Yoryi por qué se comía las uñas cuando dibujaba y el maestro me respondió, mirándome fijamente con sus ojos grandes y cetrinos, con una frase de Pablo Picass «Dibujo como otras personas se muerden las uñas».
    Guillo Pérez siempre trató de inventar cosas que estaban más allá de su capacidad, como sucedió con el pintor impresionista francés Auguste Renoir. Yo creo que la paleta de Guillo fue vibrante y luminosa, que hizo de él un artista muy especial de la plástica dominicana. Para mí la pintura de Guillo fue un poema sin palabras, como dijera el poeta lírico y satírico romano Quinto Horacio Flaco.
    Me despido de este pintor celeste, quien vivió entre nosotros para que nos regocijáramos de la naturaleza, con una frase del escritor, periodista y costumbrista peruano Ricardo Palma Soriano “¿dices que no se siente la despedida? ¡Ay! Di al que te lo dijo que se despida».

  • Mis nuevos héroes

    Mis nuevos héroes

    Tengo nuevos héroes, sí, y no son los de paquitos, pues ya esas revistas no vienen, o no las venden como antes, como cuando los niños y jóvenes de mi generación los compraba y los coleccionaba y luego los intercambiaba. Nunca podrían ser héroes de paquitos porque casi siempre esos personajes son dibujados muy bellos, fuertes, atractivos y únicos, solo parecidos a otros héroes igual, y mis nuevos héroes no son así. Pero para mí son más deslumbrantes que aquellos.
    Mis nuevos héroes son más hermosos que los muñequitos de los paquitos, incluso, que los héroes de las películas que casi siempre tienen cuerpos fuertes y son atractivos, y a la vez tan y tan inalcanzables.
    Mis nuevos héroes se pueden tocar; sí, al menos en saludos de manos y quizás al acercar los brazos. Quizás les falte belleza física, no sé si es porque mis ojos los mira desde otra dimensión; no usan capas, sino sacos, chacabanas, camisas con mangas largas o cortas, y a veces se ponen camisetas, ¡ah, sí!, uno de ellos, usa sotanas.
    Son mis héroes y son mis favoritos; son mis héroes y son los dominicanos más especiales y admirados que existen actualmente, al menos para mí, y los hay tanto en la República Dominicana como en el exterior, mejor dicho, mis nuevos héroes viven en distintos lugares del planeta, pero básicamente, en su gran mayoría, están en su país, sí, viven aquí, y algunos salen al exterior, cumplen con sus compromisos y vuelven, vuelven, porque ésta es su patria, su tierra, y han demostrado con sus acciones que la aman y mucho.
    ¡Sí!, sé que mis nuevos héroes aman a su tierra y a su pueblo, porque amar a su patria significa defenderla, luchar por ella, vivir y morir por ella y estar ojos abiertos para cuidarla de gente que la quiere robar; del enemigo que acecha, que acecha y que acecha; y no para de insistir.
    Mis héroes, mis nuevos héroes, están aquí, allí, ahí y en todo momento y lugar. Están atentos de todo cuanto sucede para dar la voz de alerta, para mostrar que la patria tiene dolientes, tiene héroes las 24 horas del día que están pendientes a todo cuanto suceda. Son mis héroes, mis favoritos, y los aprecio, y los quiero imitar. Con los paquitos aprendí a imitar a los héroes, y aprendí que todos podemos ser héroe alguna vez: solo basta hacer las cosas cuando hay que hacerlas, cuando se tienen que hacer, sobre todo, guiado por el corazón.
    A Dios gracias porque mis héroes tienen corazón, como los héroes de los paquitos, aunque éstos los tengan dibujados; y, además tienen, como ellos, algo que no le debe faltar nunca a ningún héroe: valentía. Sí, mis héroes son valientes, es algo que también aprendí de las olvidadas y desaparecidas revistas infantiles: la valentía se exhibe, se tiene, se muestra y se demuestra, y todo el que esté cerca o lejos la ve y la percibe, y mis héroes la tienen de sobra, y nacieron con ella.
    También, mis héroes reales tienen, como los héroes de los paquitos, un pueblo que defender ó una misión que cumplir; y, ellos, mis héroes reales, saben que tienen y deben defender a su pueblo, y lo están haciendo desde sus trincheras y cuevas de combate. Mis héroes trabajan día a día, de sol a sol, para defender a su pueblo de una emboscada que le había tejido mucha gente, sí, mucha gente, y desde hace mucho tiempo, mucho tiempo, tanto, que algunos de mis héroes no había nacido.
    La mayoría de esas personas que pusieron y aún ponen trampas para hacer desaparecer el pueblo de mis héroes, se visten harapientos y actúan como mendigos y han invadido silenciosamente el pueblo bueno de mis héroes; pero ellos, los intrusos, tienen amos muy poderosos que los conducen, que los guían y los dirigen. Y por ese motivo mis héroes enfrentan una gran batalla, y aunque ya han ganado una primera parte de la misma, aún le esperan duras pruebas.
    Pero como son héroes, y se está todavía en medio del desenlace de una dura batalla, no cabe dudas que mis héroes ya se sienten satisfechos y victoriosos y todo su pueblo lo sabe; y muy pronto toda su gente los enaltecerá por sus constantes luchas y por sus estrategias para obtener el triunfo esperado. Sólo que ahora, mis héroes, tienen que esperar que aparezcan otros héroes para hacer el relevo, y es ese el motivo de preocupación de la gente: el relevo en la gran batalla.
    Sí, la gente del pueblo de mis héroes está preocupada, porque mientras mis héroes se esforzaron durante muchos años de sus vidas para darle el triunfo y ganar la batalla contra los enemigos, ahora tienen que esperar por otros héroes que darán el toque final a la acción iniciada. Mis próximos héroes, los del relevo, al parecer se tardan en llegar; pienso yo que se tardan.
    Quizás se estén preparando tan bien como lo hicieron mis nuevos héroes que estudiaron, leyeron, conocieron la historia; en sus hogares y en la escuela les enseñaron a amar la patria, respetar su bandera, cantar su himno, conocer el legado de los hombres y mujeres que lucharon para que hoy su pueblo sea libre, y así crecieron y se hicieron hombres y mujeres, con tales sentimientos patrióticos. Mis héroes supieron desde temprano cuál era su misión y la han cumplido, por eso son mis héroes, por eso son mis favoritos, y gracias a Dios, que mis nuevos héroes no son de paquitos ni de muñequitos televisados ni de telenovelas. Mis héroes nuevos son reales y no me canso de repetirlo.
    Quizás los otros héroes, los del relevo, se tarden en aparecer, porque tal vez no tengan bien atados los lazos de sus zapatos; quizás no tengan las capas requeridas para elevarse al infinito; quizás no hayan encontrado las vestimentas especiales para salir a concluir el combate ó quizás aún estén esperando el momento; sí, porque algunos hombres y mujeres que se hacen héroes esperan ese momento único, ese momento mágico que llega a todos para alzarse con la gloria.
    O, qué sé yo, quizás no tengan espíritu de héroes o quizás no quieran serlo, puede que eso sea lo que suceda. O, le podría faltar corazón, valentía y la determinación que debe tener todo héroe. O sabrá Dios, sabrá Dios, si quieren no ser mis otros héroes reales.

  • Venias y aplausos para Mateo Morrison

    Mateo Morrison¿Qué se busca en una tertulia literaria en la que participa la mayoría de los miembros de una generación de poetas dominicanos cuyos nombres fijaron posiciones sociales y políticas durante la Guerra Fría? Asistí a una, y para mi sorpresa aquello parecía una reunión de aficionados, donde más que la reflexión y la profundidad primaron el elogio y los espaldarazos entre integrantes de un grupo que ha sabido agenciarse su espacio en el oficialismo y traicionar sus propios ideales y el tono de la palabra.
    También noté que la llamada Poesía de Postguerra, ya entrada en años, sigue siendo solidaria entre sí. El poeta Mateo Morrison no leyó para todo el público, sino para buscar venias y aplausos de sus compañeros de antiguas juergas. Tony Raful y Alexis Gómez estaban en primera fila, por lo que las miradas de Morrison no pasaron de primera fila, a su derecha, donde también estaba Federico Jóvine Bermúdez, y como si en el fondo no le importara que los demás escucharan la lectura que hacía de un libro inédito que paradójicamente titula “La tempestad del silencio”.
    Por cada poema leído por él y aplaudido por su generación, Morrison lanzaba la sonrisa infantil que lo caracteriza, orgulloso de contar todavía con la aprobación de sus “compañeros”. Estos, ya consagrados con las más altas distinciones que da el país a sus figuras literarias, dejaron claramente demostrado que no están en ánimo de opinar ni discutir sobre si la poesía es buena o mala; por eso aplauden, aplaudieron y seguirán aplaudiendo. Un aplauso cualquiera es un gesto afable que no hace daño a nadie, pero el aplauso de las voces más sobresalientes de una generación es un aplauso de la historia, de multitudes, y por eso puede tener consecuencias. De modo que en la tertulia que el Centro Cultural del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones dedicó a Morrison, las multitudes aplaudieron. Y eso es bueno a puertas cerradas.
    Sin embargo, ni los elogios ni el aplauso a Morrison me parecieron sinceros. Aquellas palabras de compañeros destilaban una savia diplomática propia de un discurso más político que literario; como si en el fondo hay que decir que todo está bien, cuando sabemos que todo está mal. Pues la poesía inédita de Morrison, al menos la que leyó, es penosa. O quizá debo decir que no la leyó bien, o que la escuché mal. No está a la altura de lo que se espera de un poeta consagrado con el Premio Nacional de Literatura. Por eso no aplaudí. Además, no creo que a Morrison le hubiera importado.
    ¿Qué se busca en una tertulia literaria en la que participa la mayoría de los miembros de una generación de poetas cuyos nombres fijaron posiciones sociales y políticas durante la Guerra Fría? Yo esperaba reflexión, profundidad, un discurso inteligente, un intercambio de experiencia y una definición de la poética dominicana a los más de cuarenta años de la generación de postguerra; esperaba poesía de la buena; de esa en la que aparecen los signos en rotación, o los monos gramáticos, o la serpiente que se muerde la cola, o los golpes fuertes en la vida, yo no sé.

  • Ideología política del pueblo dominicano

    Ideología política del pueblo dominicano

    En estos momentos que los partidos políticos en la República Dominicana, están en un alto nivel de descredito, la pregunta que nos hacemos, donde está el problema y la respuesta la tiene el jurista santiaguense Federico C. Álvarez, que el año 1929, dictó su conferencia denominada “Ideología Política del Pueblo Dominicano”.
    Este insigne jurista divide este ensayo en cuatro partes, Influencia de las ideas en el progreso político, Periodo de las guerras civiles, estudio del régimen actual, parte que a su vez se encuentra globalmente subdividida en treinta y una secciones. Pero la parte que mas nos impactó de dicho ensayo, es lo referente al tema de los políticos.
    Al hablar de los políticos profesionales, el autor expresa que: “ tomando el termino político” en su expresión mas amplia, pueden distinguirse en tres categorías de políticos: lo que solo persiguen un ideal de bien público, en el cumplimiento de sus deberes cívicos o movidos quizás por una legítima aspiración, los que necesitan el incentivo de una recompensa material y que no conciben la política sino a cambio de que sus esfuerzos sean remunerados con un empleo o de cualquier otra manera, y los que incursionan en la misma en busca de ilícitas especulaciones.
    A estas dos últimas categorías se les ha llamado políticos profesionales, porque hacen de la política una profesión lucrativa. Más adelante, el Lic. Álvarez nos dice “el único ideal de los políticos profesionales ha constituido en alcanzar la posición que represente lo mas altos sueldos o que ofrezcan las mejores oportunidades para enriquecerse rápidamente, por toda clase de maniobras, a expensas del erario nacional. En el antiguo régimen se agrupaban alrededor del jefe militar, que mayor oportunidad tuvieran de llegar al poder. Hoy en día encontramos la misma finalidad, pues quieren llegar al mismo fin por caminos diferentes. Su objetivo se encamina, que en la política, como en otras muchas cosas, triunfa el más fuerte.
    Al referirse de la responsabilidad de los no políticos, considera que “La Absoluta hegemonía de que disfrutan los políticos profesionales no podría existir sin la abstención de los no políticos, a quienes corresponde una gran responsabilidad por su pasividad e indolencia.
    Estos señalamientos conducen a las siguientes reflexiones: Primer El sistema político en nuestro país se mantiene incólume desde su fundación. Segund El único cambio que hemos tenido es relativo a sus actores Tercer La realidad política de involúcranos todos, para tener la esperanza de producir algún cambio.
    giovanni_morillo@hotmail.com