POR ENRIQUE AQUINO ACOSTA
Mantengo mi oposición pública a la práctica del aborto apoyado en el 5to. Mandamiento de la Ley de Dios, que prohíbe matar, en el artículo 37 de la Constitución de la República y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, numerales 1,2,3 que establecen la inviolabilidad del derecho a la vida.
Además, rechazo la propuesta de introducir las llamadas “tres causales” del aborto en el Código Penal Dominicano para despenalizarlo. ¿Por qué? Porque son contrarias a la normativa citada más arriba y porque responden a los planes de Satanás.
Distinguidos lectores, el propósito histórico de Satanás ha sido y es matar a los niños. En Egipto utilizó al Faraón para matar a los niños israelitas, entre ellos a Moisés, y posteriormente a Jesús, que acababa de nacer en Belén de Judá. A ambos niños y a otros tuvieron que esconderlos para salvarles la vida.
El horno no está para galletitas. No nos durmamos en nuestros laureles. Satanás mantiene su interés en matar a los niños y utiliza a los organismos internacionales, a los gobiernos, a las ONGS, a los médicos que ejercen la Medicina sin apego a la Ética Profesional y a las propias mujeres, para promover y ejecutar la política criminal del aborto.
Sin embargo, debemos recordar que Dios es el Creador de todos los seres vivientes y promete no dejarnos solos ni desampararnos. Dios detendrá el plan maligno de Satanás y sus adeptos. Su poder impedirá que se viole el derecho a la vida de seres inocentes e indefensos como los fetos que están dentro el útero materno.
También me llama la atención lo que me dijo una mujer, de origen dominicano, que reside en New York. Ella piensa y cree que las leyes dominicanas permiten la práctica criminal del aborto, ignorando que nuestro Código Penal la prohíbe y castiga.
Quienes promueven, dentro y fuera de nuestro país, la legalización del aborto en todo el mundo se resisten a entender que la misma conduciría inevitablemente al fin de la existencia y continuación de la especie humana.
Lo que deberían proponer a cambio de ello es, que si una mujer es objeto de violación sexual y queda embarazada, que el violador, ya sea familiar o particular, sea sometido ante la acción de la justicia y pague por ese o cualquier delito que cometa.
También es sumamente importante, que los delincuentes muestren remordimiento, dolor y vergüenza por el pecado o delito que cometen, se arrepientan ante Dios y la sociedad y cambien su manera de pensar y actuar. Los inocentes no deben pagar por los culpables.
Por tales razones, me opongo a que se despenalice la práctica del aborto, por ser un acto inhumano, cruel, criminal y contrario a las normas de Dios, a la Constitución Dominicana y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU


