Por más buena fe, determinación y voluntad que tenga Luis Abinader para enfrentar retos tan formidables como los que le han tocado, como la pandemia, escaseces internacionales con alzas y ahora una ominosa guerra, sus medidas y esfuerzos tendrán tanto éxito como permita una estable situación interna, social, política y económicamente.
Hasta ahora, el Gobierno ha logrado estabilidad relativa gracias a que la economía dominicana posee la resiliencia propia de la diversificación liderada por un dinámico sector privado. La industria y la agropecuaria han impedido escaseces internas como las de otros países.
Creo que hoy Luis goza de mayor popularidad que cuando fue electo, pese a los terribles efectos de la inflación. Pero hay una sedición interna del PRM que puede dañar más que la oposición del PLD; el equilibrio económico es precario por la cantidad de factores exógenos incontrolables; falta por verse el efecto de la guerra en inversiones, remesas y finanzas internacionales.
Este panorama aconseja dejar algunas reformas estructurales para tiempos menos inestables e impredecibles. Nadie siembra bajo tormenta
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU


