Los jóvenes en la República Dominicana se enfrentan a un desafío considerable, encontrándose en una encrucijada marcada por la incertidumbre que gener las precarias condiciones económicas. Muchos se debaten entre permanecer en su tierra natal o buscar oportunidades en el extranjero.
Siempre he sostenido que emigrar no es un paso fácil; admiro a quienes poseen las agallas de dejar todo atrás, incluso sus familias, para aventurar a otra nación, allí experimentan un sinnúmero de desafíos, desde una cultura completamente distinta, hasta tener que experimentar desdén.
Sin embargo, todo esto vale la pena, piensan aquellos cuyos anhelos y esperanzas desaparecen con el transcurso inexorable del tiempo en su país de origen. Algunos argumentan que, en nuestra patria, no basta con estudiar; es necesario tener conexiones, ya que las oportunidades son escasas para quienes no cuentan con “cuñas políticas”, como se dice en el lenguaje de todos los días.
Otra realidad es que, a través del poder blando, Estados Unidos (uno de los principales destinos de emigración para los dominicanos) ha promovido la idea de que en su tierra se vive un sueño, presentando la vida allí como un cuento de hadas, conocido como “el sueño americano”.
Muchos han llegado a creerlo, y por esa razón, emigrar a Estados Unidos se ha convertido, desde hace décadas, en un paradigma. Sin embargo, una parte considerable de quienes llegan expresan que no era lo que esperaban, ya que deben trabajar incansablemente y, en ocasiones, los salarios no son suficientes debido al alto costo de la renta, y los servicios.
De manera que se supone que los jóvenes son el motor de la patria, el futuro. Por lo tanto, partiendo de esta premisa, podemos decir que estamos perdiendo la batalla debido a la fuga de cerebros, como denomina Moisés Naím al fenómeno que ocurre cuando las mentes más preparadas emigran de su país por la falta de oportunidades.
Finalmente, considero que el Estado dominicano debe poner un mayor énfasis en sus jóvenes, quienes representan el verdadero porvenir de la patria. Es necesario ofrecer las herramientas adecuadas para que aquellos que se esfuercen en su formación tengan la oportunidad de acceder a empleos que les brinden estabilidad futura.
Contamos con los recursos, pero hemos desviado nuestra mirada hacia otras prioridades, invirtiendo cuantiosas sumas en resolver problemas ajenos mientras nuestros propios desafíos siguen sin ser atendidos.
Esa desviación podría arrastrarnos al borde del colapso; lo prudente sería canalizar esos recursos hacia el bienestar y la mejora de la calidad de vida de los dominicanos.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU


