Lla pregunta que la diáspora dominicana debería hacerse todos los días frente al espejo es: ¿Hasta cuándo vamos a aceptar que desde Santo Domingo, en una oficina cerrada, entre cuatro paredes, sin consultarnos, sin preguntarnos, sin evaluarnos, nos impongan como nuestro representante a una persona que no conocemos, que no respetamos y que no nos representa?
¿Hasta cuándo vamos a seguir jugando al súbdito agradecido que aplaude a cada cónsul que nos mandan, aunque sea un desastre?
COMO SE IMPONÍA EL COLONIZADOR
La historia se repite y no aprendemos.
Hace 500 años nos imponían gobernadores desde España. No hablaban nuestra lengua, no conocían nuestra tierra, pero venían a mandar porque el Rey los había nombrado. Hoy nos imponen cónsules desde Santo Domingo con la misma lógica colonial.
No nos preguntan: ¿a quién quieren ustedes como cónsul? ¿Qué perfil necesita Nueva York, que tiene 900 mil dominicanos? ¿Qué necesita Madrid, que tiene dominicanos que se enfrentan a la Ley de Extranjería todos los días? ¿Qué necesita Boston, que tiene jóvenes que necesitan becas, no fiestas?
No. Nos lo imponen. Y nos imponen casi siempre el mismo perfil: un político que necesita ser premiado, que necesita dólares, que necesita visa diplomática, que necesita un exilio dorado lejos de la justicia o de la competencia interna de su partido.
Nos imponen un jefe. Y la diáspora, que es gente libre en países libres, agacha la cabeza y lo acepta. Va a su toma de posesión, le lleva una placa, le pide una foto, le hace una entrevista complaciente. Lo legitima.
¿Hasta cuándo?
LA DIÁSPORA PAGA, PERO NO ELIGE
Hablemos claro: la diáspora mantiene a la República Dominicana.
Somos tres millones fuera. Mandamos más de 11 mil millones de dólares en remesas cada año. Pagamos los pasaportes más caros del continente. Pagamos por cada documento, por cada legalización, por cada poder. Mantenemos con nuestro dinero a la familia que el Estado no mantiene.
Con ese dinero, el Estado dominicano paga parte de su estabilidad macroeconómica. Con nuestro voto en el exterior, se ganan y se pierden senadores y hasta presidencias. Con nuestro trabajo, se sostiene la imagen de un país trabajador.
Y a cambio de todo eso, no tenemos el derecho más elemental: elegir o al menos vetar a quien nos va a representar.
En cualquier empresa del mundo, si tú eres el cliente que paga, tú eliges el servicio. En la política dominicana, tú pagas y te imponen el servicio. Y si te quejas, te dicen que no eres de verdad dominicano porque vives fuera. O te acusan de estar con la oposición.
Es una estafa moral. Pagamos como ciudadanos de primera y nos tratan como ciudadanos de segunda.
EL MIEDO QUE NOS IMPUSIERON
¿Por qué lo aceptamos? Por miedo. Por un miedo aprendido.
Miedo a que si criticamos al cónsul, nos cierren las puertas del consulado y no nos den el pasaporte. Miedo a que si decimos la verdad, nos quiten la ayudita para la asociación, el patrocinio para el festival, la silla en la mesa del 27 de Febrero.
Miedo a que nos etiqueten como «conflictivos» en una comunidad donde todo el mundo se conoce y donde muchos comunicadores viven de la publicidad del consulado.
Nos impusieron el cónsul y también nos impusieron el silencio. Crearon una red de bocinas comunitarias pagadas con nombramientos de 1,500 dólares y con anuncios de 300 dólares, que se encargan de aplaudir todo lo que hace el cónsul de turno, por más mediocre que sea. Y el que se atreve a criticar, lo crucifican entre todos.
Así han operado por 30 años. Imponiendo y callando.
YA SABEMOS LO QUE PASA CUANDO NOS IMPONEN
Ya sabemos la película. Porque la hemos visto 20 veces.
Nos imponen un cónsul. Llega con promesas. «Voy a modernizar», «voy a estar con la comunidad», «mi gestión será diferente». Los primeros tres meses hace bulla. Después se encierra. Se rodea de su gente. Empieza a viajar a República Dominicana cada dos semanas. Empieza a usar el consulado para su proyecto político personal. Empieza a cobrar.
Los servicios siguen caros. Las citas siguen lejos. El maltrato sigue igual. No hay defensa legal real. No hay programa de vivienda. No hay apoyo a los estudiantes. No hay acompañamiento a los presos. Pero sí hay muchas fotos.
Termina su periodo. Se va con su dinero ahorrado en dólares y deja el consulado peor. Y nos imponen otro igual. Y volvemos a aplaudir.
¿Hasta cuándo vamos a repetir el mismo ciclo esperando resultados diferentes?
HAY QUE ROMPER LA IMPOSICIÓN
Ningún país serio impone cónsules a una diáspora del tamaño de la nuestra. Los consulta.
La diáspora dominicana tiene que dejar de pedir permiso y empezar a exigir poder.
Tenemos que exigir:
– Que antes de nombrar a un cónsul general en Nueva York, Boston, Miami, Madrid, el Presidente presente una terna y la comunidad organizada vote o al menos pueda vetar. Que haya vistas públicas en la comunidad, no solo en el Senado.
– Que se establezca por ley el perfil del cónsul: mínimo bilingüe, con experiencia en gestión, en leyes migratorias, en administración pública, sin antecedentes de corrupción. Que no pueda ser nombrado alguien que perdió unas elecciones hace seis meses. Eso no es diplomacia, es reciclaje.
– Que cada año la diáspora evalúe a su cónsul con una encuesta independiente. Que si el 60% lo reprueba, sea destituido. Que su permanencia dependa de nosotros, que somos sus jefes, no de su padrino político en Santo Domingo.
– Un consejo electo por la diáspora, con capacidad para auditar el presupuesto consular y para denunciar. No un consejo de lambones nombrados por el mismo cónsul para aplaudirlo.
Si no hacemos eso, nos seguirán imponiendo cónsules. Porque les conviene. Un cónsul impuesto no le rinde cuentas a la comunidad, le rinde cuentas al que lo impuso. Y por eso puede maltratarla sin consecuencias.
LA PREGUNTA FINAL
¿Hasta cuándo vamos a aceptar que nos impongan cónsules?
Hasta que entendamos que nadie nos va a regalar el respeto. El respeto se conquista. Y se conquista dejando de ser una comunidad de aplausos y convirtiéndonos en una comunidad que exige, que fiscaliza y que castiga con el voto y con la denuncia.
El día que la diáspora diga «este cónsul no nos representa y no entra a nuestra comunidad», ese día se acabará la imposición.
Mientras sigamos poniendo la otra mejilla, nos seguirán dando la bofetada en dólares. Y nos la seguirán dando con una sonrisa y con una bandera detrás.
sp-am


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Mucho cuidado con esa campaña de querer controlar a quien le pongan de consul. Una cosa es exigir servicios de calidad, que es lo único por lo que la diaspora debe preocuparse, y otra es tomar el control en la decision de a quien le pongan. Lo que veo ahí es alguien o algunos, buscando un nicho mas para introducir corrupción, porque una vez tengan la oportunidad de señalar a quien quieren, salen los intereses personales, y promesas comprometidas.
El respeto se conquista? No, el respeto se gana, se convierte en conquista cuando es merecido. Pero con las burundangas que dices, no estas ayudando tu causa, porque esa actitud hace que te pierdan el respeto. Cual es la queja de los que vivimos en el exterior? Que nos den buen servicio, y que dentro del recinto te traten con respeto. Nuestras acciones determinan el respeto ganado. No todo se debe usar para politiquería. Ustedes cometen el mismo error con el asunto de la educación en RD.
Todos sabemos que la educación es una responsabilidad de todos, el gobierno pone su parte y toda la población incluyendo los que están en la oposición deben poner la suya, sirviendo de ayuda y ofreciendo soluciones. Ahora veo que le tiraron la mirada a consulados para seguir con sus campaña de descrédito y desinformación. Esa politiquería sucia es lo que tiene a mas del cincuenta por ciento de la población hastiada de los politicos. Si ahi llega un ignorante a gobernar, porque votaron por cuaquiera, los responsables son los politicos que se comen el uno al otro, porque aunque quien… Leer mas »
Sr. Jhonny, y le juro que me emociona leer la verdad, pura y simple, y yo, corroboro con usted al 100%. No quisiera imaginar que esas verdades genuinas, EXENTA de politiquería barata que siempre nos han acostumbrados. Si, usted usa esas verdades motivado por pertenecer a una parcela politiquera, le quita el brillo, de objetividad, de pulcritud, y todo queda en lo mismo,
EN POLITIQUERÍA BARATA.
PERO ESTE AUTOR DE ESTES ARTICULO DE NOMBRE JHONNY TRINIDAD, PUES LE IMPORTA LOS ASUNTOS DEL GOBIERNO, DE METERSE EN LOS ASUNTOS DEL GOBIERNO DE TURNO , NO SABIEN DO, QUE OBLIGATORIO TODO GOBIERN O REPRESENTAR AL PAIS UN «CONSUL DOMINICANO» COMO REPRESENTANTE DEL GOBIERNO DE TURNO, ESO ES POR LEY ,POR CONVENIO E INTERCAMBIO INTERNACIONALES DE LOS PAISE DEMOCRATICO DEL MUNDO.,
Yo Manuel peña, siempre es cristianó eso mismo. El cónsul debe ser de la diaspora, que conozca el país donde será nombrado y que conozca las bisicitudes que pasa las diaspora . En españa Madrid tuvimos un cónsul dominicano, que siempre estaba pendiente de la problemática de los dominicanos en Madrid y brindaba ayuda . Durante sigan imponiéndose los cónsules, las diaspora se jodio. Porque solo nos utilizan como botín
El gran problema ez que la llamada Diaspora no existe porque no actua como un cuerpo sino individual. Somos solo un conflomerado Que compartimos una nacionalidad pero no tenemos una agenda compartida. En un escenario de fragmentacion tal, que se puede lograr? Peor aun, los lideres de todos los partidos los que conocen sus roles no los cumplen dejando asi a una comunidad en el vacio.
CORROBORO… MUY DIFERENTE A LOS JUDÍOS, LOS CHINOS, LOS COREANOS…
UNOS SON CIUDADANOS, OTROS SON RESIDENTES… UNOS CUANTOS NO TIENEN «PAPELES». IMAGINATE LA DISYUNTIVA, AUNQUE TODOS ASPIRAN A SER CÓNSUL O VICE-CÓNSUL…
Jhonny hasta que el que le corresponda decida renunciar a la ciudadania americana, lo cual nadie quiere hacer por el poco tiempo que esta entrada le representa.
siempre, nosotros nunca hemos dejado de ser esclavos, cuando hemos sido libres??
La esclavitud esta dentro de ti ,¿cuál es mas libre el preso o el carcelero que lo vigila?
HASTA SIEMPRE SOLO EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA TIENE LA POTESTA DE PONER O QUITAR UNO AQUI Y DONDE SEAS ES ASI
«En la política dominicana, tú pagas y te imponen el servicio. Y si te quejas, te dicen que no eres de verdad dominicano porque vives fuera. O te acusan de estar con la oposición» Eso dicen de Trinidad, de Sánchez de las voces que si nos defienden
Fuera de su leyenda negra española le dire que usted se quedo corto yo exigiría que como consul se elija alguien de la diaspora por aquello de la doble nacionalidad
Cuando el dominicano reside en el extranjeros desarrolla una sensibilidad especial por su pais y los suyos ese altruismo que debe ser aprovechado y que nunca tendrán los cónsules o embajadores que vienen de Republica Dominicana.