Categoría: Opinion

  • Elecciones y mucha tela para cortar

    Elecciones y mucha tela para cortar

    El recién transcurrido proceso electoral del domingo 18 de febrero tiene tantas vertientes importantes para analizar que habría que dedicarles varias entregas para tratar de abordarlas lo más amplio que podamos.

    Por lo pronto, me voy a concentrar en dos aspectos que entiendo de mucha relevancia, sobre todo por la cercanía del evento mayor, o sea, las presidenciales y congresuales de mayo.

    Uno de ellos se refiere al caso muy particular de las encuestas, y de estas uno tiene mucho más de particular aún.

    Los días 6,7 y 8 de febrero, el Centro Económico del Cibao publicó tres entregas sucesivas en las cuales recogía las proyecciones de los resultados probables en los 25 municipios más poblados del país, en los que vaticinaba el triunfo de los respectivos candidatos.

    Como suele ocurrir en cada evento electoral, esas proyecciones fueron atacadas como el producto de “la sastrería de Aguilera”, en obvia elucubración de que se trataba de muestras prefabricadas.

    ¿Qué ocurrió el domingo 18? De los 25 pronósticos, el CEC falló en dos para un acierto de 99.92%, algo sencillamente impresionante cuando se trata de un proceso tan complejo como son las elecciones municipales, debido a la elevada dispersión que dificulta la muestra estadística.

    De modo que, del proceso recién culminado han salido dos claros ganadores: el PRM electoralmente, y la credibilidad de Leonardo Aguilera y el Centro Económico del Cibao.

    El otro elemento que abordaré tiene que ver con la narrativa de la elevada abstención como factor determinante—o por lo menos muy relevante—para la debacle electoral de la alianza opositora.

    Es un argumento falaz, pues si las estadísticas no han cambiado, es bastante probable que el incremento de la votación registrara la misma distribución en términos porcentuales de lo surgido de las urnas el domingo.

    Es decir que, si la población que se abstuvo hubiese acudido, su votación se habría distribuido exactamente en la relación que conocemos.

    ¿O puede caberle a alguien en la cabeza que los abstencionistas fueron de un litoral específico y que de haber votado se irían todos a engrosar el caudal de ese hemisferio electoral?

    Argumentar sobre ese desatino tiene la única intención de justificar un desenlace adverso y una forma de evadir la responsabilidad en una serie de costosos errores políticos. Volveremos.

     

    Nelsonencar10@gmail.com

  • Mayo visto en el retrato de febrero

    Mayo visto en el retrato de febrero

    Las elecciones municipales celebradas el domingo reflejan la realidad política que el país ha estado viviendo de un buen tiempo a esa parte. La abstención estimada en un 70% del padrón hábil para el sufragio, no dice mucho a favor del apego nacional al voto como instrumento idóneo para la solución democrática de los problemas implícitos en la ruta hacia el desarrollo.

    Las viejas prácticas viciosas de compra de votos y uso de los recursos públicos para promover candidaturas oficialistas no son nuevas en el historial electoral dominicano y dudo que nuestra cultura electoral las desarraigue y no imperen nuevamente cuando nos toque concurrir en mayo próximo para formar un nuevo Congreso y escoger entre reelegir al presidente o llevar un nuevo inquilino al Palacio Nacional.

    Pero sí muestran una terca y odiosa preferencia por los oscuros métodos del pasado, reeditados bajo promesas de “cambio” moral en la forma de hacer política y proteger el patrimonio público.

    Algo del espíritu democrático que anima todo proceso electoral, quedó sepultado el domingo. El uso descarado del poder se impuso otra vez bajo otro nombre.

    Pero quedó claro también la incapacidad de la oposición para movilizar y motivar a su gente para ir a votar. La gente prefirió ir a sus iglesias y comer fuera de casa que ir a un recinto electoral para votar por candidatos que no inspiraban entusiasmo alguno.

    En el Distrito Nacional, por ejemplo, el candidato de oposición parecía más preparado para la gestión municipal que la alcaldesa reelegida. Pero no llegó a conectar y se confundía con el escenario. Su rival, en cambio, es un volcán de emociones y simpatía como su padre. Tal vez ahí estuvo la diferencia.

    La abstención y la baja votación de la alianza opositora RescateRD, obliga a esta a rediseñar sus propuestas para mayo. De no hacerlo, podrían verse de nuevo sometida a una inevitable derrota.

  • Abstención: claro llamado de reflexión a la clase política

    Abstención: claro llamado de reflexión a la clase política

    Por ROBERTO VERAS 

    Las recientes elecciones municipales en Santo Domingo Este (SDE) deberían servir como un claro llamado a la reflexión para todos los políticos, tanto los que triunfaron como los que no. Este evento electoral ha sido un indicador contundente de que los votantes han perdido la confianza en la clase política, manifestándose a través de una alarmante tasa de abstención.

    La gran cantidad de ciudadanos que optaron por no participar en estas elecciones no puede ser pasada por alto ni minimizada. Es una clara señal de descontento y desconfianza hacia aquellos que aspiran o mantienen cargos públicos. Este fenómeno de la abstención solo beneficia al status quo, al permitir que el gobernante de turno y su maquinaria política mantengan su influencia sin un verdadero contrapeso democrático.

    Es necesario que los políticos reflexionen sobre este mensaje que les ha enviado el electorado. No basta con ganar una elección; es imperativo entender las razones detrás de la desafección ciudadana y tomar medidas concretas para reconstruir la confianza perdida. Se requiere un cambio profundo en el modo de hacer política, alejándose de prácticas corruptas o alejadas de las necesidades reales de la ciudadanía.

    Los políticos deben dejar de ver las elecciones como simples batallas por el poder y empezar a entenderlas como oportunidades para servir verdaderamente a la gente. Esto implica una mayor transparencia, honestidad y compromiso con el bien común. Deben abandonar la retórica vacía y trabajar en soluciones tangibles para los problemas que enfrenta la sociedad.

    En conclusión, las elecciones municipales en SDE deben ser un punto de inflexión en la forma en que se hace política en la demarcación y en todo el país. Los políticos, tanto ganadores como perdedores, tienen la responsabilidad de escuchar el mensaje claro que les ha enviado la ciudadanía y actuar en consecuencia.

    Es hora de un cambio real y significativo que restaure la fe en el sistema democrático y ponga el poder en manos del pueblo, donde verdaderamente pertenece.

    jpm-am

  • República Dominicana: monarquía o democracia ?

    República Dominicana: monarquía o democracia ?

    Una de las tantas cosas malas que le se le criticó al régimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo es que utilizaba la República Dominicana como una finca privada de su propiedad, en donde el era el Rey supremo, la Máxima autoridad por encima del bien y el mal. Ley, Batuta y Constitución eran el lema de la época.

    Para Trujillo, la República Dominicana no era un país, sino sencillamente un reinado, y por supuesto era el monarca y su familia de sangre azul. El pueblo dominicano constituían sus esclavos y la familia Trujillo era la realeza.

    Como en toda monarquía, existen el rey, la reina, y los hijos que son los herederos del trono: los príncipes o princesas. En caso de la muerte del rey, el primogénito heredará la monarquía. En el caso de la dinastía trujillista, luego de la muerte del  tirano, su hijo mayor Ramfis Trujillo heredó la silla en el Palacio Nacional, pues había que darle continuidad a la monarquía.

    Al desaparecer Trujillo del escenario político, parecería que los gobiernos posteriores iban a acabar con esa práctica nepotista, pero lamentablemente no fue así. Los gobiernos que le sucedieron al dictador, y que eran democráticos en la teoría, no lo fueron en la practica. Pues utilizaron el mismo metodo que el hombre de hierro que nos gobernó por 31 años.

    Tanto los gobiernos del Dr. Joaquín Balaguer, como los del PRD y el PLD hicieron igual o peor que el despota pues han puesto a sus hijos, familiares y amigos a chupar en grande la teta nacional. No sin antes asegurarse que no quedara un solo familiar del dictador en el país. Por cierto, está es la única familia de un dictador de aquella epoca que no vive en su país de origen. Gracias a esto, los bienes del estado se lo repartieron a la garata con puño.

    Los nuevos monarcas, faraones y emperadores de la política dominicana están poniendo a sus hijos a heredar los bienes del Estado, y no les enseñan a servir sino a vivir de este igual que ellos.

    Así que estamos viendo apellidos como: Fernández, Raful, Fadul, peña gomez, Mejía, Medina, Arnaud, Abinader, Jorge Mera, Vargas, Attalah por mencionar algunos en la administración pública haciendo lo mismo que hicieron sus padres… Nada.

    jpm/am

  • La victoria del PRM: premonitorio de un triunfo mayor en mayo

    La victoria del PRM: premonitorio de un triunfo mayor en mayo

    Un análisis sereno y ponderado de la abrumadora victoria del Partido Revolucionario Moderno nos permite deducir importantes indicadores para el futuro del país.

    Se puede partir del más obvio: la consolidación del Partido Revolucionario Moderno como la organización política mejor estructurada del sistema.

    Esa agrupación, de ser un gran desprendimiento de otra, se ha convertido en una formidable maquinaria electoral que obtuvo, en los comicios municipales recién concluidos, cerca de 130 de los 158 municipios en que está dividida la República, si contamos los aliados.

    Otro señalamiento importante es la aparente incapacidad de movilización de la oposición de sus seguidores, para no entrar en más espinosos caminos. Todavía está fresco el depósito ante la Junta Centra Electoral de dos millones de firmas por uno de los partidos.

    Por otra parte, se habla de la abstención electoral.  Siempre en este tema surgen las acusaciones y contraacusaciones de tráfico con el documento de identificación electoral, nunca sustanciadas y mucho menos sometidas a la acción del procurador para los delitos fiscales por ninguna organización. La realidad, sin embargo, es que en 1998 la abstención en elecciones no presidenciales alcanzó el 48.09%; en el 2002 llegó a 48.98%; en el 2006 fue de 41.86%; en el 2010 alcanzó el 43.57% y en el 2020 el 50.86%.

    En las elecciones del domingo 18 próximo pasado la abstención fue mayor, debido a la inexplicable incapacidad de la oposición de movilizar sus votantes y a una cierta apatía que manifiestan muchos jóvenes que se encuentran desilusionados de la política ante las actuaciones de la mayoría de los integrantes de la clase dirigente de los partidos, y que parecen reclamar nuevos liderazgos.

    Esta victoria del PRM, e indiscutiblemente del presidente Abinader, cuyo liderazgo se consolida, parece ser el anuncio premonitorio de un triunfo mayor en mayo, con la particularidad de que ese nuevo éxito electoral del primer mandatario, quien de por si representa una nueva generación, complacería a muchos de esos apáticos y desilusionados, que verían consolidada la transición anhelada,  enviando un claro mensaje de retiro a los que se niegan a viabilizar el camino en sus propias organizaciones al relevo natural para la preservación de sus propias organizaciones.

    De ser así, Luis Abinader accedería a un sitial que actualmente solo ocupa el doctor Balaguer, como el presidente de las transiciones.

    jpm-am

  • Abstención erosiona a los tres: PRM aplasta PLD y FP

    Abstención erosiona a los tres: PRM aplasta PLD y FP

    A lo largo de los 58 años posteriores a la intervención militar de EEUU en 1965 y del despliegue de la contrarrevolución imperialista, síndicos o alcaldes, y sus consejos de regidores, han sido en gran medida instrumentos de partidos convertidos en compañías por acciones y de empresarios y mafias políticas que controlan alcaldías; mientras los partidos de gobierno siempre han procurado convertirlos en órganos del oficialismo.

    Este proceso alcanzó niveles extremos en este periodo constitucional y se evidenció más aún -y en forma descarada- a lo largo de esta campaña electoral municipal; dominada por un partidismo conservador integrado por el PRM, PLD y FP, con fuertes inclinaciones neofascistas.

    En esta oportunidad la concepción política que desde la presidencia de la república tiende a liquidar la independencia de los demás poderes del Estado, llegó al extremo de que los candidatos presidenciales encabezaron la campaña electoral municipal, con el propósito de controlar centralmente las alcaldías.

    Dentro de ese clima perverso, el PRM y Luis Abinader se atrevieron a anunciar UN SOLO GOBIERNO, aludiendo a la unificación centralizada de todos los poderes del Estado bajo su control; lo que implica romper cánones fundamentales de la maltrecha democracia representativa y del liberalismo político, para imponer una dictadura partidocrática-empresarial.

    Se atrevieron a plantear abiertamente esa fórmula dictatorial, porque todas las encuestas (no truqueadas) le aseguraban barrer a las dos desacreditadas mafias peledianas; en unos comicios montados sobre un sistema electoral excluyente del resto del sistema de partidos, agrupados o no en los dos bloques electorales (oficialista y “opositor”); y porque gran parte de la sociedad dominicana aplauden cualquier vía que implique castigar, disolver, a los dos PLD y a sus socios en tantas suciedades.

    Los resultados de electorales del pasado 18 de febrero materializan parcialmente ese propósito dictatorial y sellan dentro de la hegemonía casi absoluta de un partido dominado por una elite empresarial, la subordinación del poder municipal, el cual, arrastrado por los designios del gobierno central y la voluntad presidencial, favorece la minimización de esas organizaciones opositoras.

    Por demás, las alcaldías son débiles frente al Poder Ejecutivo.

    Siempre han estado sometidas a presupuestos muy precarios e ilegales.

    Los impuestos territoriales a corporaciones privadas son bajísimos y para colmo no los pagan y nadie se los cobra.

    La reciente ley de ordenamiento territorial las despoja del derecho a autorizar y fiscalizar proyectos de alcance nacional con sede en su territorio. El Consejo de Gobierno y el presidente de la república deciden.

    Ese cuadro habrá de empeorarse.

    Cierto que el PRM arrasó a los dos PLD y casi los condenó a la extinción acelerada, pero por más que se oculte la verdad, estas votaciones además desnudan palmariamente, que las dos alianzas y todo ese sistema de partidos fue derrotado por una gran abstención

    DERECHO A NO VOTAR DERROTÓ EL DERECHO A VOTAR.

    Al tiempo que los defensores del sistema exaltan el derecho a votar y silencian el derecho a no votar, califican tales votaciones de “fiesta de la democracia”; sin evaluar la suma de trampas estructurales, ilegalidades y violaciones puntuales a las normativas legales y administrativas, cometidas en todas las fases del proceso.

    De todas maneras, esta vez la decisión de ejercer el derecho a no votar, derrotó la ejecución del derecho a votar, al registrarse una gran abstención.

    El padrón de la JCE supera los 8 millones de votantes, y los votos emitidos están por debajo de 4 millones.

    Pero la cuestión se torna mucho más grave en las provincias de mayor cantidad de electores y a la vez las más pobladas, de acuerdo a las primeras proyecciones, donde la abstención llega a más del 60 del padrón electoral

    La suma de los votos emitidos está bastante por debajo del total de los electores/as en esas provincias y municipios.

    La alianza oficialista integrada por 25 partidos y la opositora por 4, cada una por separado, fueron vencidas por una abstención con un porcentaje más alto que la abstención general.

    El componente fundamental de la abstención es juvenil, campesino y de sectores empobrecidos de las ciudades.

    Además, en el contexto de unas elecciones estructuralmente tramposas y fraudulentas en varias vertientes, abundaron las violaciones impunes a todas las prohibiciones y a todas las normativas en relación con el uso de celulares, propaganda frente a los recintos de votación, carpas de partidos, compra de cédulas, bebederas y “teteos”.

    Es esto lo que ha sido bautizado con el nombre de “fiesta de la democracia”, que en todo caso solo merecería el nombre de “fiesta de la partidocracia y la plutocracia”, verdadera francachela del poder de los partidos corrompidos y corruptores, y del poder del dinero, para impulsar iniciativas canallas.

    LEGITIMIDAD DE ALCALDÍAS Y CANDIDATOS ELECTOS

    Legalidad y legitimidad son cosas diferentes.

    La legitimidad exige más de la mitad de los votos válidos, trátese de personas, instituciones electas o gobiernos. Por debajo de ahí es ilegitimidad o precario apoyo popular en diferente grado,

    En los resultados de estos comicios gran parte de los funcionarios y las instituciones electas obtuvieron votaciones muy por debajo de ese nivel. Abundan los porcentajes muy por debajo del padrón de su municipio o Distrito Municipal… entre el 30 y el 40%…

    Síndicos, directores regidores, consejos municipales son respaldados por minorías; resulta así ilegítimos los electos e ilegítimas las instituciones que se eligen de esa manera. En fin de cuentas: procesos e instituciones antidemocráticas. El júbilo no procede ¡Nada que celebrar!

    Porque un sistema electoral y de partidos incapaces de atraer mayorías no sirve; y el tema resulta aún más grave cuando no logra entusiasmar a los/as jóvenes, que son una mayoría creciente y facilitar la compra de votos.

    Esto implica pérdida de autoridad de gobiernos y estado, por lo que muchos jóvenes se burlan de las disposiciones oficiales. Y tan masivo y generalizado es ese fenómeno, que no hay manera de evitarlo; fruto del irrespeto bien ganado por los partidos, los comicios y las autoridades civiles y militares.

    La ilegitimidad es un buen caldo de cultivo para una de dos: o para cambiarlo todo, creando un nuevo sistema, forjando democracia real, poder del pueblo; o para abrirle cancha a un mesianismo neofascista seudo-religioso…tipo Milei y Bukele, o fórmulas como las de Noboa …

    De entrada, hay que decidirse a no medrar en ese proyecto que van a completar en mayo próximo en el nivel presidencial y congresual, y sus derivadas institucionales.

    Es necesario influir para lograr el máximo posible de ilegitimidad electoral en la perspectiva de luchar, más allá de esa coyuntura, por cambiarlo todo desde la movilización popular; creando un poder constituyente capaz de meter en crisis el poder constituido y dar el salto necesario hacia una ASAMBLEA CONSTITUYENTE SOBERANA Y PARTICIPATIVA.

    Después de los recientes resultados a nivel de las votaciones municipales, no es difícil pronosticar, que si no se presentan fenómenos socio-políticos sorpresivos, el impacto de los resultados de estos comicios, le facilita a Luis Abinader-PRM-CONEP-EU completar su proyecto de un solo gobierno empresarial, institucionalmente dictatorial: con su reelección en primera vuelta, con la cuasi extinción del PLD y FP a lo PRD y FP, y el dominio casi absoluto del nuevo Congreso y los demás “poderes del Estado”.

    Como también entender, que en este país, el paso a ese nuevo escalón podría tener en perspectiva un costo más alto de ilegitimidad para quienes lo están imponiendo y un desgaste mayor a mediano plazo.

    Un costo político que es preciso estimular, cerrándole a la vez el paso a su desdoblamiento como neofascismo; apostando a la quiebra total de este sistema de partidos y este desorden institucional, y creando una alternativa a esta nueva modalidad de dictadura.

    Algo factible, porque lo acontecido revela que el PRM, al tiempo de tener poder para diezmar al PLD, FP, PRD y asociados, va perdiendo progresivamente legitimidad y acumulando descontento en su contra.

    El PRM es grande frente al PLD, FP y asociados. Pero frente al pueblo que deja de creer en las bondades del sistema de partidos y de esta falsa democracia, se va achicando paso a paso; lo que se expresa por el momento en la abstención que ilegitima sus candidaturas y cargos electivos.

    jpm-am

  • Abinader arrasó en las municipales

    Abinader arrasó en las municipales

    El domingo 18 de este mes ocurrió como lo adelanté en mi artículo anterior y me quedé corto, ya que vaticiné de que el presidente Luis Abinader empujaría el triunfo de 118 alcaldías en todo el país de las 158 titulares, por impulso de su sólido liderazgo político y moral. Resulta que en esas elecciones municipales, el PRM se alzó con un mínimo de 126 alcaldías y más del 80% de los distritos de la geografía nacional.

    Se lo dije bien claro y preciso que el peso del liderazgo de Abinader propiciaría una enorme paliza a la ilusa oposición, denominada  Rescate RD, la que antes del conteo de votos empezó a gemir temprano como adelantándose al dolor extremo que le abrazaría tras el nocaut electoral del domingo pasado.

    Y ello constituyó un golpe mortal, el entierro anticipado de la falsa iglesia opositora, de la fábrica mentirosa y mitómana qué pretendía confundir y desviar las intenciones de los sufragantes municipales de todo el país, en interés de aprovecharse de ellos. Pero nada les dió resultado, y tampoco le dará en mayo próximo, en los comicios presidenciales y congresuales, dónde también serán abatidos, derrotados con mayor fuerza y conciencia cívica.

    En la contienda del domingo 18 se impuso el mejor liderazgo municipal, el más formado y conveniente para los intereses de los 158 municipios y los de todos los distritos municipales del país que rechazaron, de plano, las ofertas electorales opositoras. Se impuso la sensatez, la cordura y la visión renovadora y desarrollista del presidente Luis Abinader.

    Y con ello, también, quedó reafirmado que el presidente Abinader es un águila que sabe volar bien alto, sin perder el rumbo de los cielos que persigue alcanzar para cobijar en sus alas a los dominicanos de buena voluntad y que deseen acompañarle en su proyecto de bienestar colectivo, de paz, democracia sólida y orden institucional.

    Es más que entendible, que los resultados electorales del domingo, afianzan vigorosamente los del 19 de mayo, facilitándole al presidente su reelección segura y abrumadora, cercana al 60% de la votación general. No hay ni habrá vuelta atrás, el PRM y aliados transitan a pasos firmes y caminos despejados hacia la victoria arrolladora.

    Nada más que decir, sólo que jamás debemos cruzar los brazos y sentarnos cómoda y tranquilamente a esperar el próximo triunfo, no, hay que seguir trabajando casa por casa, callejón por callejón, para que el implacable enemigo no nos sorprenda durmiendo.

    Y hacerlo con entereza, amor, dedicación y todo pulmón para aprovechar las virtudes, obra y bondades de Abinader por otros 4 años.

    jpm-am

  • El monopolio de las candidaturas 

    ¿Deberían los partidos políticos tener el monopolio de las candidaturas a los cargos de elección popular? En lo personal estoy convencido que no. De hecho, en otros países del área, se puede presentar una candidatura indpendiente con muy pocos requisitos, es decir, una candidatura sin el aval de ningún partido político. ¿Por qué aquí?

    Simple: Porque los partidos tradicionales lograron a través de los tontos útiles que cada cuatro años logran colocar en el Congreso Nacional, aprobar una ley de partidos, agrupaciones y movimientos políticos, que le impide a cualquier ciudadano participar (aspirar) si no es a través de una organización reconocida por la Junta Central Electoral.

    Las preguntas obligadas son: ¿Es esa prohibición constitucional? ¿Cumple dicha restricción con los fines de la constitución? ¿Se adecua esa limitación al objetivo buscado por el constituyente derivado?

    Personalmente creo que no, que se trata de una categoría sospechosa (foco rojo encendido), pues pareciera no cumplir con los fines de la Constitución (art. 208), ya que el propio constituyente derivado dispuso que el voto es personal, tanto cuando se ejerce el derecho al sufragio activo (votar), como cuando se ejerce el derecho al sufragio pasivo (ser elegible).

    Se trata de una limitación más lograda por las élites que controlan los partidos tradicionales, a través de los serviles que tienen en el Congreso Nacional, para impedir que gente buena, decente, consciente y muy bien preparada, que no le interesa militar en ningún partido político, participe con una candidatura independiente.

    jpm-am
  • La «democracia» en un «clic»

    La «democracia» en un «clic»

    Cada día la juventud está creyendo menos en la política nacional. Por más liderazgo, arrastre y decisión que tengan los jóvenes en contribuir con el país, se están viendo afectados por límites económicos o por no estar de acuerdo con la forma tradicional de hacer política: difícil llegue un «Bukele» bajo esos parámetros.

    En estas elecciones ocurrió una de las más grandes abstenciones en la historia política dominicana y a eso, se une la falta de voluntad del ciudadano y la desesperanza. La sociedad no cree en nuestra democracia. Un «clic» de manera remota puede cambiar los destinos de una nación. Este país ha sufrido mucho por eso.

    Las elecciones en República Dominicana se están caracterizando por «graves» fallos técnicos y las compras masivas que generan más abstención en la sociedad. Las tecnologías para el voto electrónico es la principal amenaza a la democracia y solo con un clic, se tiene capacidad de hacer mucho daño, más que las bayonetas y tanquetas que usaron las dictaduras latinoamericanas o bandas armadas de los Doce Años.

    La tecnología electoral es incomprendida por la mayoría y solo los técnicos, incluso de otros países —con sus algoritmos— que son las nuevas formas de sabotear nuestro sistema. Esto debe ser considerado terrorismo y a pocos le interesa identificarlo como tal. Hay que legislar para que, moralmente y legalmente, se establezca repudio y penas máximas.

    La tecnología y estos sistemas de votación mediante escáneres ópticos especializados (incluso sistemas de vot de votación de Registro o Grabación Electrónica Directa, DRE por sus siglas en inglés) pueden redirigir con un clic los votos que les dé la gana a cualquier sector de poder.

    Estos sistemas generan duda y se han denunciado debilidades y no hay un ente especializado nacional ni internacional de control. No existe medios para asegurar de forma perfecta los resultados de las elecciones, ni protocolos estrictos y regulados que deban cumplir un sistema de votación que nos garantice integridad electoral. El cambio en esto se hace necesario.

    Hoy día con la Ley del DNI y denuncias de funcionarios visitando previo a las elecciones aquella institución, es un peligro. En ese caso, el secreto del sufragio y la desconfianza en las autoridades será mayor, generando más abstención. Debe existir control por parte de la Junta e internacional en el DNI y otros lugares que puedan perjudicar estos procesos y que garantice legitimidad.

    Nadie está confiando en las elecciones y debe de preocuparnos. El que va a ganar, pierde y el que la gente cree va a perder, gana, más certeza hay en un juego de pelotas, que en la actualidad política dominicana…

    jpm-am

  • Abstención y exclusión social en RD

    Abstención y exclusión social en RD

    La abstención en las elecciones municipales del 2024 fue la más alta en la historia dominicana, solo detrás del 52% que registraron los comicios del año 2020, con un proceso desarrollado luego de unas votaciones suspendidas y en medio de una pandemia.¿Qué está pasando ?

    En República Dominicana existen más de cien puntos negros en los que la mayoría de sus habitantes no hace efectivo su derecho a participar en unas elecciones. Estos agujeros negros de la democracia tienen un denominador común: son espacios desconectados de la vida social, económica y política de su sociedad.

    Hasta la fecha, toda la atención sobre este grupo de excluidos sociales se había centrado en atender sus necesidades más básicas. Sin embargo, los poderes públicos han obviado el desarrollo de políticas directas orientadas a la inclusión política de los más débiles de nuestra sociedad.

    Partidos fomentan darles a pobres 500 pesos y un pica pollo y comprar la cedula, No votes, tú no sabes leer bien y no vas a cambiar nada. No incides -le dicen al pobre-, tu solo sirves para hacer bulto, llenar la guagua y hacer coro. Entonces votarán ellos, solo quieren resolver su necesidad para pedirte el año siguiente.

    Hoy visibilizamos y localizamos por primera vez en RD los barrios donde la abstención afecta a veces hasta al 80% de sus habitantes y los ponemos en relación con la exclusión social.

    Gracias a la identificación del grado de exclusión social de cada una de las secciones electorales de nuestro país, comprobamos cómo se concentra la abstención extrema en las bolsas de pobreza y barrios marginados de las grandes ciudades.

    Hemos indagado en las causas que llevan a unos excluidos sociales a participar más que otros en unas elecciones. Nos hemos fijado en el efecto en la participación de las ayudas del Estado para paliar la carencia de recursos de toda clase que sufren los excluidos.

    Si las ayudas económicas favorecieran de forma indirecta la participación electoral, no serían necesarias medidas políticas directas enfocadas a paliar la abstención crónica de las barriadas de excluidos. En este trabajo no encontramos ningún efecto concluyente que nos empuje a creer que la integración política se activa a través de las prestaciones económicas.

    Ideas

    Implementación de programas de incidencia electoral a cargo de las organizaciones del tercer sector, ONG, que trabajan habitualmente con los excluidos sociales.

    Reforma de la Ley de Financiación de Partidos Políticos. Proponemos añadir una cláusula que obligue a los partidos a dedicar por lo menos el 5% de las ayudas que reciben del Estado a la difusión de información y material político en aquellas secciones que presenten una abstención extrema supe¬rior al 50% del electorado.
    Doy ideas, no critico.

    Solución

    Idea Argentina: RD debe tener un Registro Nacional de Infractores al Deber de Votar.

    En Argentina el voto es obligatorio para todos/as, los/las electores

    ¿Qué penalidades tengo si no voto allá?

    Si sos mayor de 18 años y menor de 70, y no podés justificar ante la Justicia Nacional Electoral porque no emitiste tu voto, te corresponde una multa económica y se te incorporará en el Registro de Infractores al deber de votar.

    Además, no podrás ser designada o designado para desempeñar funciones o empleos públicos durante tres años a partir de la elección. Quien no pague la multa no podrá realizar gestiones o trámites ante los organismos estatales nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante un año.

    Y ¿qué hacen nuestros legisladores, bulto, foto y movimiento ?

    jpm-am