Categoría: Económicas

  • La DGII amplía facilidades para optar por el bono de vivienda

    La DGII amplía facilidades para optar por el bono de vivienda

    SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) dispuso medidas que amplían las facilidades para que la ciudadanía pueda optar por el bono de viviendas de bajo costo.

    Actualiza, asimismo, los requerimientos y procedimientos que deberán cumplir ante la Administración Tributaria, los fideicomisos y las partes que intervienen desde su conformación hasta su extinción.

    “Las disposiciones fueron tomadas después de agotar una serie de reuniones de coordinación con los gremios del sector fiduciario, del sector construcción y otras entidades gubernamentales”, indica un documento enviado a ALMOMENTO.NET.

    Indica que las medidas se establecen en la Norma General 02-2016 que modifica la Norma  01-2015 sobre el cumplimiento de deberes y obligaciones tributarias del fideicomiso, documento disponible  en la sección de Normas Generales de su portal Web.

    “En sentido general, la nueva normativa establece que para los fideicomisos de viviendas de bajo costo,  la exención del Impuesto a la Transferencia de Bienes Inmuebles establecida en la Ley No. 189-11 sólo aplicará respecto a la proporción de las unidades de bajo costo cuando en estos proyectos se incluyan unidades cuyo precio sea mayor al tope establecido para las viviendas de bajo costo”, sostiene.

    Dice que la actualización garantiza la equidad entre los fideicomisos de viviendas de bajo costo y los de desarrollo inmobiliario que no lo son a raíz de lo que establece el Decreto 268-15.

    El Artículo 3 de la Norma modifica el Párrafo II del Artículo 18 de la Norma General 01-2015 y establece en lo adelante que en lo que respecta a la exención del impuesto a la transferencia de inmuebles, aplicable a los proyectos de viviendas de bajo costo, calificados como tal por el INVI.

    Que incluyan unidades cuyo precio de venta sea superior al valor tope para ser calificadas como unidades de bajo costo, el monto de la exención se calculará exclusivamente con relación a la proporción de unidades habitacionales de bajo costo; sin que ello afecte la calificación de proyecto inmobiliario de bajo costo otorgada al fideicomiso.

  • OPINION: Revisar el DRCAFTA es posible (I de III)

    OPINION: Revisar el DRCAFTA es posible (I de III)

    En el año 2005 publiqué el semanario Clave Impreso, un artículo que titulé “El fracaso de las Elites Económicas”, prácticamente era una acusación directa a la clase dirigencial del país, que celebraron y respaldaron sin miramientos la adhesión de la República Dominicana al DRCAFTA, siglas en inglés para el Tratado de Libre Comercio entre Centro América EEUU y RD.

     

    Eran los convulsos años en que el Consenso de Washington tenía una severa influencia sobre América Latina y se discutía sobre comercio y Globalización. El mundo entero tenía sus ojos puestos sobre el Comercio, y la OMC encabezada en la ciudad de Doha, Quatar, una Ronda de discusión sobre reglas comerciales. Era todavía un mundo unipolar, el ALCA estaba con vida, y Estados Unidos reconfiguraba su área de influencia a través de estos acuerdos.

     

    Era un mundo distinto a éste, un mundo Pre—Chávez, donde los personajes como Putin o estaban comenzando a descollar. Demás está decir que Barack Obama,el Papa Francisco y Pepe Mujica eran tres absolutos desconocidos.

     

    En el artículo en cuestión, el cual era la síntesis de años de estudio, discusión e incidencia alrededor de los temas de comercio, que realizamos al rededor del Centro de Investigaciones Económicas para el Caribe, CIECA, desarrollábamos un enfoque de análisis de los posibles impactos del libre comercio basado en las diferentes y amplias asimetrías existentes entre los países firmantes delacuerdo, en especial el temas como: economías de escala, productividad, acceso a la tecnología, crédito preferencial, inteligencia de mercado, y por si no fuera poco, grandes subsidios que creaban condiciones de producción distintas entre las partes.

     

    En otras palabras,  entendíamos que el paradigma del libre comercio, que genera una competencia entre productores de diferentes países, sólo puede funcionar cuando no existan diferencias tan grandes que generen condiciones favorables para unos y desfavorables para otros.  Ofrecer las mismas condiciones comerciales, a sectores productivos que son extremadamente diferentes, otorga un privilegio indirecto sobre los sectores con mayores ventajas y un perjuicio sobre los sectores en desventaja.

     

    El resultado directo, inequívoco e inexpugnable de este proceso es el desplazamiento del mercado de aquellos productos o sectores en desventaja, por los sectores en ventaja, y ese desplazamiento, puede también llamarse desaparición; y la desaparición de sectores productivos significa la pérdida de cientos de miles de empleos y el aumento desproporcionado de la pobreza.

     

    En el lenguaje de las reglas comerciales, el reconocimiento de estas asimetrías por parte de las políticas comerciales, se llama Trato Especial y Diferenciado (TE&D), lo que significa que los sectores en desventaja respecto a las asimetrías existentes entre los países, reciben una serie de concesiones y preferencias que le permitan equilibrar su situación y resistir o adaptarse los procesos de liberalización comercial.

     

    Es cierto que el DRCAFTA incluye un nivel de TE&D en especial para los sectores agropecuarios que constituyen los pilares de la seguridad y soberanía alimentaria del país,  sin embargo, el TE&D contemplado en los esquemas de libre comercio, es absolutamente limitado, solo incluyendo la creación de Contingentes Arancelarios y la aplicación de Salvaguardias Especiales, en ambos casos estableciendo plazos y un procesos desgravación gradual progresivo. O sea, que los impactos se iban a sentir de una manera lenta, y que durante estos «plazos de gracia» los sectores se iban a preparar para competir. Hecho que no ocurrió.

     

    El hecho cierto es que una década después, los temores que teníamos antes comienzan a hacerse realidad y ya se están sintiendo los impactos de la liberalización comercial. De 2005 a 2015 el déficit comercial del país creció un acumulado de 30% en el período de 2007 a 20015. Y si aislamos la exportación de minerales, y las de zonas francas, (sectores ya favorecidos por condiciones PRE-CAFTA) las exportaciones dominicanas quedan muy mal paradas.

     

    Aunque el proceso de liberalización no ha concluido aún, los impactos sobre la producción comienzan a sentirse con la inundación de nuestros mercados de cientos de nuevas marcas y enormes cantidades de productos importados, sin que los precios disminuyan considerablemente, como vendieron erróneamente los promotores de este acuerdo.

     

    Los productores dominicanos ya están sintiendo, aunque aún tímidos, los efectos del libre comercio. El temor existente es que frente a las severas asimetrías existentes entre los países miembros, reflejada en precios más bajos, existe una condena de muerte que pesa sobre sectores que constituyen la columna vertebral de nuestra producción agropecuaria, pero también de la estructura económica y social del país.

     

    Es por esta razón, que desde hace muchos años los sectores productivos han asumido la tarea de promover un proceso de Renegociación que permita una mayor compresión de las asimetrías y un nivel más profundo de TratoEspecial y Diferenciado. Eso en un marco de negociación totalmente diplomática y de mutuo acuerdo entre las partes.

     

    Esta «Revisión» fue una de las consignas principales bajo las cuales se fundó la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios CONFENAGRO, la cualha mantenido una incesante lucha a favor de lograr este objetivo, alcanzando que el año 2011, la Cámara de Diputados emitiera una Resolución solicitando al Poder Ejecutivo un Estudio de Impacto de los efectos de este tratado a los fines de suposible revisión.

     

    La respuesta del Poder Ejecutivo llegó cinco años después, y afortunadamente el 17 de septiembre de 2016, el Poder Ejecutivo emitió el Decreto 260—16, que aunque comete una serie de omisiones desde el punto de vista técnico, y algunos errores desde el punto de vista diplomático, especialmente en sus considerandos, es en su espíritu una pieza importante que muestra el interés del Presidente, y sobretodo muestra una voluntad de ocuparse de un tema que ha sido ignorado durante los últimosdiez años, a pesar de que sólo lo ha ignorado la República Dominicana.

     

    Estamos pues ante una importante encrucijada, que nos ofrece una gran oportunidad para revisar el Acuerdo, lo cual es totalmente posible y viable, (cuestión que abordaré con detalle en la próxima entrega de este artículo), pero sobretodo, debe significar una oportunidad para revisarnos nosotros,  que somos el país que menos ha aprovechado las ventajas del acuerdo y que máshemos sido perjudicado.

     

    Esta es una gran oportunidad para elaborar y ejecutar verdaderas políticas agropecuarias que nos permitan proteger, mejorar y dar sostenibilidad a la agropecuaria dominicana, y además promover el mejor aprovechamiento de los potenciales del país en materia de los productores exportables, lo cual requiere la mayor atención posible. La suerte está echada, y solo depende de nosotros, ahora es cuando.

    jpm

  • Leonel Fernández alerta sobre riesgo del mercado financiero desregulado

    Leonel Fernández alerta sobre riesgo del mercado financiero desregulado

    BERLIN, Alemania.– El presidente de la Fundación EU-LAC y expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, alertó este miércoles de los riegos de mantener un sistema financiero desregulado a nivel global como ha sugerido el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

    “Supone un riesgo para la economía mundial en la medida en la que puede contribuir a una nueva caída sistémica, no sólo en América Latina, también en la UE”, manifestó Fernández en declaraciones a Efe tras participar en Berlín en un foro de reflexión sobre las relaciones entre el continente europeo y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

    Fernández recordó el compromiso alcanzado en la cumbre UE-CELAC celebrada en 2015 en Bruselas, donde ambos bloques se comprometieron a trabajar por una nueva arquitectura financiera internacional con una regulación que reduzca los riesgos sistémicos.

    Ante la llega de Trump a la Casa Blanca y la tentación de mantener desregulados los mercados, el expresidente dominicano subrayó también la importancia de seguir trabajando en el seno del G20, grupo que reúne a las principales economías del mundo y a las potencias emergentes y que fue creado precisamente como respuesta a la crisis financiera de finales de los noventa.

    Un sector financiero sin normas únicas y globales y una banca en la sombra, en su opinión, están en el origen de las grandes distorsiones en el mercado de los alimentos, de los combustibles y de otros sectores clave de la de la economía mundial.

    A su juicio, la llegada de Trump debe animar a una reforzada alianza entre Europa, América Latina y el Caribe.

    Durante la jornada de reflexión auspiciada por la Fundación EU-LAC en el Instituto Iberoamericano de Berlín se abordaron cuatro áreas como ejes prioritarios de actuación conjunta- la educación superior, las pequeñas y medianas empresas, el medioambiente y la energía y las políticas de género.

    wj/am

  • Los productores de cemento exhiben un desempeño exitoso

    Los productores de cemento exhiben un desempeño exitoso

    SANTO DOMINGO.- La Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM), destacó el desempeño exhibido por la industria durante el 2016, con una expansión que la coloca en 4.3 millones de toneladas vendidas, un incremento de un 8.5% con relación al 2015.

    De acuerdo a Gabriel Ballestas, presidente de ADOCEM, la ruta ascendente que experimenta esa actividad económica desde hace 4 años, se fortalece día a día gracias al trabajo entre el Estado y los demás sectores productivos.

    “Sectores que como el nuestro demuestran una capacidad y vocación de invertir, de generar empleos, asumir riesgos y de dinamizar otros segmentos que están íntimamente encadenados a nuestra industria”, dijo.

    Proclamó el compromiso de ADOCEM de preservar el espíritu de optimización de la calidad de sus productos y el emprendimiento de  propuestas innovadoras para expandir y promover los buenos usos del cemento y concreto.

    Las consideraciones de Ballestas fueron expuestas durante un evento de la entidad para celebrar la llegada de la navidad y el año nuevo con los medios de comunicación y relacionados.

    El escenario fue aprovechado por el economista Roberto Despradel para intercambiar impresiones sobre las perspectivas económicas del 2017.

    Despradel resaltó el buen desempeño durante el 2016 de la economía en su conjunto, y en particular el sector de la construcción, a la vez que auguró un crecimiento importante de la economía para el próximo año.

    “El país se ha beneficiado de un ciclo económico internacional de bajos precios de los commodities así como de tasas de interés, lo que le permitió crecer a ritmos más acelerados”, explicó.

    Indicó que el país enfrenta el reto de seguir incrementado su generación de divisas para fines de poder sustentar un crecimiento sostenible en el futuro.

    wj/am

  • Intercambio comercial con Venezuela bajó 64% en 2015, según ONE

    SANTO DOMINGO.- La Oficina  Nacional de Estadística (ONE) reveló que el intercambio comercial con Venezuela ha sufrido un drástico descenso, reflejado en los valores comparados entre el 2014 y 2015, con una diferencia de un 63.93% (US$ 671.79 millones).

    Su directora, Alexandra Izquierdo, sostuvo que la baja comercial se debió a que en 2015 “por una parte, se redujeron las importaciones en un 65.80%, y por otra, descendieron las exportaciones en un 49.40%”.

    Agregó que de todo lo que República Dominicana exportó entre 2010 y 2015, el 0.76% en promedio fue a Venezuela.

    Dijo que siguen de cerca la evolución de las exportaciones, toda vez que el porcentaje exportado a esa nación en 2015 “experimentó una caída de casi 60 millones de dólares, es decir, una reducción de casi un 50%”.

    Resaltó que aunque el azúcar, sus derivados y artículos de confitería, han sido uno de los productos más exportados a Venezuela, dicho producto sufrió un drástico descenso en el 2015, hasta situarse en un 3.60%.

    Explicó que estos productos tuvieron una acumulación de US$ 97.79 millones entre 2010 y 2015, el 22.05% en promedio de lo exportado a ese país.

    También citó la fundición de hierro y acero (26.73%); productos farmacéuticos (21.41%); plásticos y sus manufacturas (15.59%); productos químicos inorgánicos (cloro, fosfatos, carbonatos) (7.97%); productos minerales (yesos, cales, cemento, etc) (4.29%). El restante 24.01% en productos de menor valor.

    wj/am

     

  • OPINION: Reto de los agronegocios es producir con  calidad para exportación   

    OPINION: Reto de los agronegocios es producir con calidad para exportación  

    Por CESAR AYBAR

     

    El reconocimiento a la excelencia exportadora del exportador dominicano en sus diferentes categorías reviste una importancia trascendental para el desarrollo del país, porque es un estímulo para las empresas que se han dispuesto a producir con estándares globales de calidad.

    Estas empresas han hecho un esfuerzo para  que sus productos no tengan fronteras y el mercado de los mismos sea uno: el global, y son un ejemplo a seguir para aquellas empresas que aún no se han atrevido a destruir los muros que les impiden expandirse a otros mercados.

    Si en sentido general este premio tiene la importancia expresada, para el sector PYME es aún más relevante. Exportar se escucha bonito y cualquiera pensaría que es sencillo, pero no es así. En el mundo actual, exportar significa competir  en un mercado global y hasta cierto punto abierto.

    El desarrollo de los países es diferente y las exigencias de calidad son con frecuencia muy altas. Cuando exportamos nos estamos midiendo con países más desarrollados, que, generalmente, tienen sistemas educativos y de investigación y desarrollo más avanzados.

    Estos países muchas veces tienen mayor acceso a la tecnología y al conocimiento. También nos estamos enfrentando a barreras invisibles que tienen que ver con aspectos de regulaciones bien estrictas que tienen e imponen los países de destino.

    Exportar también significa vencer todos los obtaculos y barreras internas propias del país. Significa hacer grandes esfuerzos para lograr que toda la logística, permisos, y aspectos burocráticos estén bajo control. Hay que manejar muy bien los costos agravados por los impuestos no formales del sistema, de modo que se pueda competir en precios además de la calidad y no perder dinero.

    En pocas palabras, ser PYME exportadora, y además, ser reconocido como excelencia exportadora PYME, es una proeza y es un acto de heroísmo en República Dominicana.

    Entonces es que vemos la gran importancia de estos reconocimientos, porque con ellos le decimos a las demás PYME: si nosotros hemos podido, ustedes también pueden.

    En cuanto al sector agroindustrial, me gusta mucho un término que está sustituyendo poco a poco el de agroindustria: agronegocio.  La actividad agrícola y la actividad industrial (proceso) en relación con el campo, son negocios.

    Ese término es interesante porque involucra agricultura, procesamiento y mercado (consumidor). Siento que el término te está diciendo de una manera indirecta que las tres actividades deben y tienen que estar relacionadas, yo diría más, deben de estar encadenadas.

    La gran debilidad del sector agroindustrial en República Dominicana es esa: la desvinculación que existe entre la producción agrícola, el procesamiento y el mercado.

    Estas tres partes del sector no interrelacionan de una manera armónica y constructiva, más bien se tratan como enemigos, pero como se necesitan, interactúan, sin embargo, lo hacen de una manera que perjudica y estanca o hace muy difícil el desarrollo del mismo.

     

    Es necesario crear una nueva cultura en la relación de estos componentes del sector agroindustrial, una nueva forma de relación entre ellos. Esta nueva forma de relación debe llevar a cada parte del agronegocio a verse como una sola empresa.

    Cada eslabón de esta cadena debe entender que  es parte fundamental de la actividad y que todos tienen que ser rentables y auto sostenibles; de este modo se impulsaría verdaderamente un sector que es un fuerte generador de riquezas para el país.

    El sector agroindustrial es una fuente de generación de muchos empleos, tanto rurales como urbanos. Por poner un ejemplo, un pequeño productor de fresas que tenga unas 15 tareas de tierra sembrada genera unos 15 empleos. Lo que significa que con sólo 500 tareas sembradas se generan 500 empleos rurales.

    Si extrapolamos a otros cultivos, si por cada tarea de tierra sembrada se generan al menos un empleo, con la cantidad de tierra cultivable que hay en el país, la cantidad de empleos que se generan es impresionante.

    Nuestra actividad agroindustrial y su conexión con los productores del campo, por ejemplo,   ayuda a generar más de 2500 empleos rurales.

    Nuestra industria genera 100 empleos directos urbanos y ayuda a generar otros 500 a 600 empleos más en otras  ciudades. La agroindustria de por sí genera un impresionante movimiento económico, tanto rural como urbano.

    Solamente con multiplicar cada empleo directo generado por un promedio de 5 personas que son una familia, se puede ver que son 16000 personas con seguridad social, alimentación, educación y cierta capacidad de consumo.

    Además de los servicios que esta actividad contrata: Electricidad, comunicaciones, comidas, transportes. Y los insumos que demanda: empaques de cartón, envases diversos de diferentes materiales, productos textiles, etc.

    La agroindustria es una actividad muy importante para la economía dominicana y se puede convertir en un pilar importantísimo del producto interno bruto de la nación.

    jpm

  • OPINION: ¿Por qué aún somos un país pobre?

    Decía una joya intelectual del establishment británico del dopo guerra, Isaiah Berlin, Filósofo e historiador que los filósofos son adultos que persisten en hacer preguntas infantiles. Como respuesta a nuestra pregunta, se podría afirmar que, aún somos un país pobre porqué no tenemos dinero suficiente -para satisfacer las necesidades de todos-.

    Esta premisa, que parece simple, es además bastante obvia. Lo mismo ocurriría con cualquier persona pobre de nuestro país, que se plantee la misma interrogante. Llegaría a la misma conclusión. Por lo tanto, continuamente, esa persona debe recurrir a la buena voluntad de los demás (conocidos), buscar prestado, mendigar, etcétera, para poder subsistir. Los países pobres actúan de igual modo.

    Algunos dirán somos pobres porque no ahorramos. Ésta también parecería una razón valida. Siempre que la persona tenga algún tipo (o flujo) de ingreso, es decir que laboralmente esté ocupada.

    De hecho los países más ricos del planeta son aquellos, cuya unidad familiar mantienen un muy buen nivel de ahorro y aquellos que también, como país, mantienen un buen nivel de reservas internacionales: Sea en monedas fuertes, sea en metales, como el oro, o bien sea en las demás ‘assets class’ que ofrecen los mercados financieros. Obviamente estos países también mantienen bajos niveles de endeudamiento por lo que, generalmente, la presión fiscal no es elevada.

    Pienso en la República de China (Taiwán), una isla, que comparativamente, es un país pequeño en terreno y población (23 millones de habitantes con un PIB per cápita de casi US$50 mil dólares año), pero que mantiene la posición número cuatro (4) -en el ranking mundial- en reservas internacionales, con US$431 mil millones de dólares, es decir casi US$19,000 dólares per cápita. Casi el 40% del ingreso per cápita. ¿Y Para qué? Para producir más riqueza en el tiempo, para el bienestar de los taiwaneses.

    Taiwán solo es precedida por China Popular, en la posición número uno (1) con US$3590 miles de millones y una población que supera los mil trescientos millones de personas, Japón con US$1,233 miles de millones en la posición número dos (2), con ciento veintiséis millones de personas, Rusia que es una potencia mundial, en la posición número tres (3) […] y Alemania, país con mejor desempeño europeo, en la posición número diez (10).

    Taiwán es un muy buen ejemplo de lo que se puede lograr con visión estratégica, seriedad y disciplina.

    El Presidente Joaquín Balaguer, una vez afirmó que somos un país rico, pobremente administrado. Podía decirlo con voz altisonante, pues sus gobiernos, hasta ahora, independientemente de la crítica sobre aspectos de autoritarismo, son el principal ejemplo de autarquía económica. Es un ejercicio interesante analizar su obra de gobierno versus el Presupuesto Nacional que gestionaba. También en relación al PIB vs. el nivel poblacional.

    Balaguer era un hombre educado y sofisticado en materia económica. No era un simple intelectual. Sabía muy bien lo que se podía hacer con los instrumentos con que se contaba a la época. No haremos referencia a cifras para no escandalizar a nadie, y para no poner en evidencia a quienes le han subseguido, pero si me escriben, podemos profundizar el tema y compartir una serie de tablas y esquemas que confirman dicho argumento.

    Tampoco entraremos en la banalidad política, de atacar irracionalmente la corrupción, que es una cuestión que raya en la inconsciencia y en la ignorancia. Y veremos porque. Pero peor aún, ésta eterna banalidad de instrumentalización política, siempre viene de otras fuerzas contrarias a los gobiernos, solamente, cuando están en la oposición y no por un verdadero sentido de responsabilidad social y política para mejorar nuestra Nación.

    Nadie imagina a un ‘Robinhood’ robándole a los pobres para darle a los ricos. Metafóricamente hablando ‘Belive it or not’ eso es lo que pasa en muchos de nuestros países. Muchos estarán de acuerdo en que, el político corrupto sería como el ladrón ‘Robinhood’ solo que un poco más retorcido, pues no se da cuenta que también se roba a sí mismo.

    Hoy nuestro país crece, de manera continua, gracias al esfuerzo y visión del Presidente Medina, a un ritmo muy interesante. Su gestión es altamente comendable, pienso que merece varios Doctorados Honoris Causa, que sean otorgados por las más prestigiosas Universidades del mundo, como reconocimiento a su gran labor. El consumo aumenta, baja la tasa de desempleo en torno al 7%, entre otros indicadores económicos positivos.

    Mi preocupación va un poco más allá y creo que la del Presidente Medina también, de ahí nuestras inquietudes:

    No estoy seguro de que la familia Dominicana esté ahorrando para cuando llegue un periodo de vaca flaca. Si es que llega alguno. Quien sabe a lo mejor la teoría de los ciclos económicos, que nos enseña la escuela Austríaca y que coincide con la teoría Keynesiana, una cosa muy rara, pero también con la Marxista, a lo mejor se equivoca.

    El hecho es que, (1) si no tenemos una firme cultura del ahorro, (2) si no la propiciamos, es seguro que nunca podremos ser un país verdaderamente rico.

    (3) Si no nos educamos en materia económica y financiera, seguiremos siendo un país pobre, pero además dependientes del humor de la política, de los políticos mediocres, populistas y de toda las leyendas urbanas que se forman entorno a estos mesías, en una población ignara -que como en el caso venezolano, pueden hundir a un país rico en la más cruel miseria. Imagínese uno pobre-.

    De ahí la importancia de 1, 2 y 3 para elevarnos, culturalmente hablando, en éstas disciplinas, pero también deberemos aprender a elegir en base a la razón. Por lo que deberemos hacer serios ajustes de calidad a nuestro sistema educativo a nivel primario, secundario y terciario.

    UN SUPUESTO MERCADO DE VALORES

    El tema de la inversión financiera es una disciplina sofisticada y deberíamos empezar a ilustrarnos. En este sentido también, aún somos subdesarrollados: Un ejemplo muy evidente es nuestro supuesto mercado de valores -que es más bien un mercado, solamente, de deudas, como si fuera un gran Banco, con muchísimos socios, donde ‘los ricos’ van a buscar pre’ta’o-.

    Aquí obviamente por falta de sofisticación, predomina un enfoque extremadamente conservador, con un nivel de riesgo de cero a uno.

    Desde el exterior, según lo que me han expresado, inversionistas sofisticados y profesionales, de talla XL, L y M, muchos de los cuales he invitado a invertir en nuestro país, ven nuestro mercado de valores, como un ventorrillo -o frutero haitiano en un triciclo- que no termina de arrancar. Tal vez he sido demasiado gráfico, pero pienso que la ilustración es necesaria, para despertar neuronas adormecidas en un ‘confort’ que hace daño.‎

    INVERSION DE LOS RECURSOS PRIVADOS Y PUBLICOS

    Es una cuestión estratégica: Imagínese, solo por un momento, un país que gestiona capital en los mercados financieros por un monto de tres veces (3x) su producto interno bruto (PIB) anual, o al menos 2x su PIB:

    Si RD tiene un PIB de 62 billones de dólares, estamos hablando que nuestro escenario (3x) como gestores de nuestra riqueza y como inversionistas globales, seria de US$186 billones de dólares.

    Un país así no mendiga donaciones, ni inversiones internacionales, simplemente lleva e induce de manera natural a sus socios, a nivel global, a invertir en nuestro hermoso paraíso. Las fluctuaciones o escasez del dólar no sería una pesadilla para los gobiernos y gobernadores del Banco Central y mucho menos para el sector productivo, que adquiere materias primas en el exterior.

    No creo necesario resaltar el nivel de bienestar de los Dominicanos en un escenario similar. Pero seríamos muy similares a Noruega –tercer país del mundo con más alto nivel de ingreso per cápita debido también a su modelo de bienestar y número uno en el modelo de desarrollo humano. Es además el país más seguro según The Economist–. O muy similar a Finlandia, solo que con más calor y en el centro de todo un continente.

    Este escenario se alcanza: (1) Iniciando a promover e incentivar el ahorro, como política de estado, y educando tal vez desde el nivel escolar primario –no una simple actividad publicitaria de alcancías de algún ‘banquito’ para fidelizar clientes a tasa cero punto nada, para luego colocar dichos recursos en financiar más consumo, vía tarjetas de créditos, porque es más rentable. Sacrificando la producción–.

    (2) Canalizando dichos ahorros hacia los sectores más eficientes. (3) Produciendo más y con mejor calidad. (4) Elevando nuestros estándares éticos y de respeto al Patrimonio Nacional, que es común a todos nosotros. (5) Para poderlo utilizar en la dirección correcta, de crear más riqueza para todos los Dominicanos y para aquellos que inviertan en nuestra Nación.

    Este es un escenario de muy alta política (económica) y de desarrollo, que políticos de baja estatura mental, no dotados de la visión estratégica correcta, no pueden concebir y mucho menos si están ensimismados en sus propias nimiedades personales.

    El enfoque que estamos planteando, es una (r)evolución económico-financiera, en la gestión del patrimonio de nuestra Nación. Esta es una estrategia sofisticada, de alta política, de alta finanza, de muy largo plazo –no considerada en la famosa Estrategia Nacional de Desarrollo (END)– pero que el Presidente Medina puede iniciar y asumir el compromiso de también convencer a quienes le seguirán en la gestión del gobierno, para darle continuidad.

    Me lo auguro por el bien de nuestras futuras generaciones. Personalmente estamos comprometidos y dispuestos a hacer lo que sea necesario para que, este escenario ideal sea una realidad, en el menor tiempo posible.
    wandyramirez@gmail.com

    jpm
  • Dice mayor riesgo fraude cibernético es la filtración de datos  personales

    Dice mayor riesgo fraude cibernético es la filtración de datos personales

    SANTO DOMINGO.- Una de las principales preocupaciones sobre fraude informático no son los ataques cibernéticos de hackers sino la filtración de los datos personales, expresó Juan Carlos Reyes, CEO de Grupo Schart Latinoamérica y especialista anti fraude.

    El experto dictó una conferencia sobre el “Cyber Risk” (Riesgo Cibernético)”, durante el “1er. Congreso Internacional de Gestión Integral de Riesgos del Sector Bancario de la República Dominicana”, organizado por la Superintendencia de Bancos, con motivo de su 69 aniversario.

    Exhortó a las instituciones financieras a proteger los datos personales de los usuarios, cuentas, productos y servicios financieros. También extendió esa recomendación a entidades que manejan informaciones sensibles como por ejemplo; las educativas y de salud.

    “El riesgo no son solo los hackers. Esa es una idea errada. Según investigaciones informáticas bastantes profundas, es casi nula la posibilidad de que un hacker, no sé de Rusia o Europa Central, logre entrar al banco y robe dinero solo, con un ataque totalmente cibernético. Siempre se necesita algún reclutamiento de víctimas, o que haya alguna participación interna dentro de la institución financiera”, declaró.

    El experto advirtió sobre las consecuencias que ocasionaría a los usuarios conectarse a redes inalámbricas de internet porque a veces hay quienes aprovechan eso para capturar todo el tráfico e incluso desencriptar sitios protegidos para obtener mucha información de los usuarios.

    Consideró que el fraude financiero está orientado más hacia los clientes del sistema que hacia las entidades en sí mismas, por la que éstos son los que sufren más pérdidas a través de técnicas como el fishing, correos electrónicos fraudulentos, malware o software malicioso.

    Reyes Múñoz, analista de riesgos de seguridad de la información para el sector de reaseguro en múltiples entidades financieras en América Latina, se refirió al riesgo y la reputación y puso como ejemplo que debido a que el mundo está interconectado, un comentario a través de las redes sociales o un hashtag puede dañar la reputación de cualquier entidad.

    Dijo que el primer bastión del ataque cibernético es denegar el servicio, haciendo que las páginas webs o sitios transaccionales no sean útiles, lo que genera un impacto importante para la reputación de una empresa.

    Al referirse a la filtración de datos sensibles dijo que eso facilitaría el riesgo reputacional, el fraude interno y las actividades de los criminales.

    Manifestó la importancia de que se concientice a la población sobre la seguridad de la información y de los riesgos que hay, a fin de crear una cultura en ese sentido.

     

  • OPINION: La regulación financiera

    La regulación consiste en normas gubernamentales que obligan a las empresas a alterar su comportamiento. La regulación económica se refiere al control de los precios, la producción, las condiciones de entrada, salida y calidad del servicio de una determinada industria.

    La regulación social consiste en una serie de normas destinadas a corregir las externalidades, especialmente las que influyen en la salud, la seguridad y el medio ambiente.

    En condiciones de monopolio natural, el Estado regula el precio y el servicio de las empresas privadas. Tradicionalmente, la regulación pública del monopolio exigía que el precio fuera igual al costo medio de producción.

    Dado el poder de las fuerzas competitivas, procedentes sobre todo del mercado global, destaca que los argumentos a favor de la regulación económica son válidos en el caso de algunas industrias.

    El movimiento a favor de la liberalización de los años setenta redujo significativamente el grado de regulación económica.

    En el mundo se han desarrollado situaciones económicas y financieras que han obligado a los gobiernos intervenir raudo y veloz a los fines de regular el accionar de las instituciones porque de lo contrario dañarían por completo el buen vivir de los seres humanos.

    La celebración de los tres acuerdos de Basilea que hasta ahora se han celebrado en Ginebra Suiza han concluidos en que se privilegie la regulación y se fortalezcan los capitales de las instituciones de intermediación financiera a los fines de controlar el riesgo financiero mediante un nivel de solvencia (mínimo un 10%) y una supervisión basada en riesgo que le permita observar un desempeño más confiable ante sus clientes.

    Como se recordará parte de las culpas del surgimiento de la crisis financiera-hipotecaria del 2008 de los Estados Unidos radicó en que hubo debilidades en los controles aplicados a los mercados financieros específicamente los mercados: de dinero y de capitales.

    Antes, en el 2003, lo mismo sucedió en la nación dominicana lo cual se caracterizó por el debilitamiento del sistema de regulación, implantado por la Superintendencia de Bancos, entre otros factores, como el abuso y el robo de parte de las autoridades de las instituciones financieras que en su colapsaron.

    Asimismo sucedió en el Banco de los Trabajadores, el Banco Universal, Baninter, Mercantil, Bancredito y recientemente el Banco Peravia y unas que otras financieras informarles como el caso de Inversa y el Banco de Crédito y Ahorros Providencial, S.A.

    Lo mismo ha pasado en algunos países pero han establecido las regulaciones de lugar mediante leyes como la conocida como Sarbanes Oxley o Sox, en los Estados Unidos con la que se evita la componenda entre las firmas de auditores y sus clientes para que no engañen a sus clientes.

    Funcionarios del ramo de los seguros también han abogado porque se fortalezcan los controles en este mercado en la República Dominicana a los fines de evitar la práctica fraudulenta y de piratería.

    De ahí que cientos de personas han sido estafadas por financieras y los imputados evaden la justicia lo que se podría interpretar como componenda entre funcionarios del sector financiero envueltos en tales desmanes.

    Se propone implementar una campaña de orientación a favor de la ciudadanía para evitar que sigan cayendo en negocios riesgosos como las famosas pirámides conocidas como  Telefree y otras mediante la aplicación de las artimañas  del conocido juego Ponzi.

    En un informe sobre economía local que recientemente presentó el Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca que la supervisión y regulación son débiles en el país.

    Este Organismo Internacional de Financiamiento concluyó sobre la evaluación realizada a la economía durante el 2015 de la República Dominicana que el sistema financiero dominicano deja ver que la supervisión y regulación son débiles y en particular en las cooperativas.

    Explica dicho Organismo Internacional que las debilidades en la supervisión también podría crear retos en la lucha contra el blanqueo de dinero muchas veces se destinan a apoyar financieramente al terrorismo.

    Algunos economistas plantean que se oriente a los usuarios de los servicios financieros para que no depositen sus ahorros en instituciones no reguladas las cuales se encuentran al margen de la legislación monetaria-financiera pero no se dan cuenta que esto no vasta si no le cae todo el peso de ley a dichos infractores pues todo el mundo sabe que los mismos son excarcelados en poco tiempo después de haber cometido sus fechorías.

    De manera que hasta que no se ponga coto a la componenda y la permisividad y no sean detectados con antelación los actos de corrupción en el sector financiero y no se traduzcan a la acción de la justicia con criterio, más personas en vez de bancarizarse evitarán acercarse a las instituciones de intermediación financiera debilitando por tanto el señalado sector.

    A través de esta columna muchas veces se abogado por que se legisle al margen de la Ley No. 183-02, Código Monetario Financiero, para que se   castigue tanto a los funcionarios públicos como a las autoridades de las instituciones financieras que sean protagonistas y cómplices de tales actos negativos que daña a todo el sector financiero.

    felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

    jpm

  • OPINION: Los cambios del modelo económico

    Con insistencia se ha escuchado a empresarios, políticos y economistas hablar de que el “modelo económico hay que cambiarlo”, “que está agotado”, “que no funciona”. Ahora bien, se ha visto poca argumentación del significado concreto de lo que expresa “cambiar el modelo económico” y no se sabe si todos entienden lo mismo. Esta Nota intenta ofrecer algunas pistas teóricas metodológicas de lo que significa cambiar el modelo económico.

     

    ¿Qué entendemos por un modelo económico?

     

    Es la forma de cómo la sociedad se organiza para producir, distribuir el ingreso, acumular capitales, así como las instituciones subyacentes, que acompañan y permiten la reproducción de ese orden social en tiempo y un lugar específico.

     

    Se necesita un enfoque de teoría económica para interpretar la realidad.

     

    Para entender e interpretar el funcionamiento del modelo se requiere de un marco teórico que es la representación de la realidad en el pensamiento, el cual identifica las relaciones relevantes entre las variables, explica la reproducción material de la economía dominicana en el tiempo, lo cual nos refiere a la historia y reconoce la multidimensionalidad de lo social y donde lo social condiciona y se autonomiza de lo individual, es decir, lo social adquiere autonomía de la conducta individual sin dejar de reconocer que lo individualidad es importante. Esta visión nos lleva a un enfoque de teoría económica heterodoxa.

     

    Por supuesto se supera teoría neoclásica. Desde la lógica teórica neoclásica es imposible hablar de un “cambio de modelo” a menos que se violen los supuestos que le dan consistencia lógica interna al paradigma. En efecto, para la teoría neoclásica el tiempo no tiene densidad, las trayectorias no existen, se comparan equilibrios intertemporales, se opera con un alto nivel de certidumbre, la sociedad se reduce a la suma de las partes y ni la sociedad ni las instituciones tienen autonomía ni influyen en las decisiones individuales (el supuesto de las preferencias es individual y autónomo del colectivo social) y el principal instrumento analítico es la relación entre la escasez (la oferta) y la utilidad (la demanda). Los problemas económicos se reducen a garantizar la capacidad autorreguladora de los mercados.

     

    ¿En qué consiste cambiar el modelo?

     

    El orden o sistema social se define a partir de unas relaciones sociales de producción, distribución y acumulación de capital, que determinan un nivel de relaciones de poder, de desarrollo institucional y tecnológico, generando una dinámica de influencias y determinaciones recíprocas. Esas relaciones no tienen formas universales y adquieren formas específicas en los diferentes momentos (histórico) y países.

     

    Un cambio no necesariamente implica un proceso evolutivo superior, sino que representan procesos de adaptaciones cuyo resultado dependerá de las relaciones y fuerzas sociales que empujen por el cambio. Además, los cambios a largo plazo reflejan conflictos en partes del todo (el orden) pero no necesariamente llegan a modificar la naturaleza del todo. Por lo tanto, cuando se habla de manera cotidiana de “cambio del modelo económico” no hay necesariamente una referencia a un proyecto revolucionario que modifica el orden social, sino que se refiere a cambios en la forma como se organiza la sociedad para producir y reproducir las condiciones materiales y las relaciones de poder e institucionales que le son funcionales.

     

    Es decir se aborda un objeto de estudio muy complejo: en un momento dado se parte de un desarrollo histórico, cultural, tecnológico e identidad (decisiones tomadas en el pasado) que se proyectan en el presente y condicionan la organización de la producción (¿qué, quién y cómo se produce), la dinámica de distribución (¿quién se excluye y quién se apropia) y la asignación del excedente (en qué y en donde invierte) lo cual influye en las instituciones que refuerzan las relaciones de poder y que a su vez condicionan los medios de comunicación, la cultura y los valores, lo cual refuerza la organización de la producción. El resultado es la calidad de vida de la gente, el nivel de cohesión social y territorial. Este proceso no es unidireccional sino es complejo y es multidireccional

     

    La cohesión social es la capacidad de la sociedad en general y del Estado en particular para asegurar inclusión social, garantizando un mínimo de calidad de vida a todos los miembros de la sociedad lo cual genera un sentido de pertenencia e identidad al colectivo. Mientras que la cohesión territorial, es el nivel en que la sociedad y el Estado son capaces de garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades independientemente de donde residan.

    Los cambios del modelo pueden reflejar luchas en la preeminencia de sectores productivos, luchas distributivas, diferentes destinos de la acumulación de capital, cambios en las instituciones y relaciones de poder, así como cambios significativos en las políticas públicas que promueven determinado cambio estructural en el ámbito productivo, distributivo o en la acumulación, entre otros.

     

    ¿Qué características generales tienen estos cambios?

     

    Analizando los cambios de la economía dominicana en los últimos 67 años he identificado cinco características importantes:

     

    1)   Se trata de cambios de largo plazo, en el sentido que se gestan lentamente y una vez producido requieren tiempo para madurar. El largo plazo no es entendido en el sentido histórico sino en una perspectiva de desarrollo económico (más de un quinquenio).

     

    2)   Generan transiciones socialmente “dolorosas” porque hay grupos sociales que ganan y otros que pierden. Hay grupo sociales que desaparecen o se deterioran como ocurrió en la transición de la economía azucarera (1980-1990) a los servicios, cuando los bateyes y San Pedro de Macorís languidecieron o con el levantamiento social de abril de 1984.

     

    3)   En determinado momento son inevitables, especialmente cuando la reproducción del orden corre peligro. Esa inevitabilidad adquiere la forma de un “ajuste de mercado” a través de crisis macroeconómicas o en sectores productivos.

     

    4)   Implican cambios en las relaciones de poder en la sociedad dominicana.

     

    5)   Implican severas crisis (sociales y macroeconómicas) de transiciones donde la forma de superar las crisis determina los nuevos equilibrios sociales y económico en la pos-transición.

     

    6)   No son procesos puros y más bien se producen de manera mezclada.

     

    Tres elementos comunes

     

    Del análisis de la realidad dominicana he identificado por lo menos tres elementos comunes en los cambios ocurridos desde 1950 en adelante:

     

    1. a) Las condiciones de constreñimiento de la balanza de pagos (la disponibilidad de divisas) ha sido el determinante en “ultima instancia” del producto y el empleo.

     

    1. b) El nivel de demanda agregada, particularmente las exportaciones, han determinado el nivel producto, el empleo y la tasa de acumulación de capital a largo plazo. La restricción no ha estado del lado de la oferta.

     

    1. c) Se ha observado una dinámica estructural permanente que genera pobreza y desigualdad, aun cuando cambia la lógica de funcionamiento del “modelo económico”.

     

    Situaciones que explican la necesidad del “cambio del modelo”

     

    A partir de este enfoque teórico metodológico he podido identificar por lo menos cinco situaciones generales que pueden generar un cambio en el modelo:

     

    1)        Situaciones externas al país que provocan cambios irreversibles en la dinámica productiva, distributiva, de acumulación o en la institucionalidad subyacente. Veamos:

     

    1. a) Cambios tecnológicos que hacen irreversible un proceso productivo. Por ejemplo, el azúcar de maíz (líquida y cristalizada) contribuyó a desmontar la industria del azúcar de caña en la década del ochenta del Siglo XX.

     

    1. b) Cambios en las preferencias de los consumidores en el mercado internacional que desplaza la demanda de productos de exportación hacia sustitutos. Por ejemplo: disminución mundial del consumo de productos dañino a la salud o de alto contenido calórico (azúcar, café, cacao y tabaco).

     

    1. c) Cambios en reglas internacionales. Por ejemplo: el subsidio a la remolacha y al maíz en la década del setenta del SXX o la aplicación de las reglas de la OMC sobre el Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido que desmontó el acuerdo multifibra en 2005 y que afectó las exportaciones de textiles de RD.

     

    2)        Situaciones en la que el mismo esfuerzo produce cada vez menos resultados. Ejemplo es el caso de las políticas que aplicó Balaguer durante el período 1986-1990, intentando volver a un esquema de políticas públicas para promover la sustitución de importaciones y a una estructura productiva se había sido sustituida por los servicios.

     

    3)        Resultados no deseados o no esperados al aplicar una determinada política pública. Ejemplo: el aumento estructural del coeficiente de importaciones durante la década del setenta en la sustitución de importaciones, que produjo una reducción del impacto del crecimiento de las exportaciones sobre el PIB y el empleo. Otro ejemplo ha sido un régimen de incentivos que no permitió el desarrollo de las exportaciones en la década del setenta con la sustitución de importaciones.

    4)        Resultados que éticamente son inaceptables por la sociedad como la concentración del poder, el ingreso, la pobreza, la desigualdad, la calidad educativa, de la salud, etc.

     

    5)        Situaciones de choques internos que producen cambios institucionales. Por ejemplo: la desaparición de la dictadura trujillista modificó importantes aspectos en la apropiación y destino productivo del excedente económico.

     

    Los cambios del modelo económico

     

    Sobre la base de este enfoque teórico metodológico se pueden identificar tres cambios de modelos y dos transiciones entre 1950-2016 que han determinado cambios en la organización de la producción, de la distribución del ingreso, en la acumulación de capital, así como en las relaciones de poder e institucionalidad que acompaña o subyace a esos procesos.

     

    1. El “Industrialización sustitutiva sin mercado” que culmina en 1959. La economía crece a una tasa de 5.8% promedio anual con un nivel de volatilidad relativamente bajo. El concepto “sin mercado” hace referencia a un proceso de acumulación basado en el uso arbitrario y coercitivo de los recursos del poder político (leyes).

     

    1. La transición postrujillista (1960-1967). La economía crece en 3.4% promedio anual con un muy elevado nivel de volatilidad.
    2. La “Industrialización sustitutiva con mercado” (1968-1981). La economía registra la más elevada tasa de crecimiento de las seis décadas con una relativa baja volatilidad. Se distinguen dos momentos: a) el período de los “12 años de Balaguer” cuando se registra el mayor crecimiento, pero en una dinámica que se autoderrota (aumentan los requerimientos dinámicos de importaciones por unidad de producto) y b) incluye los años de la “Demanda Inducida” 1978-1981, cuando se intentó modificar algunos aspectos en la distribución del ingreso, pero con la misma estructura productiva (en crisis) y fiscal, provocando una severa crisis presupuestaria y cambiaria.
    3. La “Transición hacia los servicios” de (1982-1991). Se registra la más baja tasa de crecimiento de las 6 décadas (1.8%) y una muy elevada volatilidad del crecimiento. Esta transición se divide en dos períodos: el primero correspondió al cambio en la estructura productiva (1982-1986), la cual fue la más profunda y en más corto tiempo que se registra en la economía dominicana en toda la historia republicana. En 4 años se desmontó la industria azucarera que había reinado por 100 años (1880-1980). También abarca el primer gobierno de los “10 años de Balaguer” el cual intentó una política económica contradictoria con los cambios que ya se habían producido en el modelo, generando la crisis económica más profunda que registran las estadísticas nacionales entre 1947 y 2014.
    4. La consolidación de la economía de los servicios que abarca desde 1992 hasta la actualidad. Se puede igualmente dividir en dos momentos: del 1992 al 2004 de gran dinamismo consecuencia de un ambiente internacional muy favorable (década del noventa) e incluye la crisis de 2003-2004, la cual no fue del “modelo económico” sino fue un fraude bancario que, si bien generó un deterioro general del nivel de vida de la población por afectar el 20% del PIB, no afectó la estructura productiva.

    El segundo período empieza en 2005, cuando la economía dominicana fue afectada por factores internacionales y por situaciones internas de falta de competitividad internacional, produciendo una caída relativa en las fuentes de divisas, y un mayor endeudamiento público. A partir de 2010 hay algunos indicadores que muestran una reestructuración de los ingresos de divisas.

    En otros artículos analizaré más detenidamente los cambios del modelo económico y sus implicaciones en RD.

    JPM