Los morados vendieron –casi regalaron- empresas y servicios públicos, y han desatirculado el sector agropecuario, al promover masivas importaciones de rubros del campo. El PLD le adjudicó al sector privado un patrimonio público de 26 empresas, heredadas de la dictadura trujillista. Además, concedió a aventureros diez ingenios azucareros, que nunca han puesto a producir, salvo el de Barahona, sumiendo en la miseria a cientos de miles de dominicanos que vivían de la industria de producción de azúcares.
Asimismo, el PLD obsequió al sector privado la administración de los aeropuertos, y regaló la generación eléctrica, bajo la promesa de que se acabarían los fastidiosos cortes, lo cual ha devenido en un mayúsculo fraude en perjuicio del país, porque tenemos los mismos apagones de hacen veinte años.
Por su desideologización y conversión neoliberal, el PLD reprueba con calificaciones desconcertantes en materia de salud pública, porque entregó la seguridad social a la oligarquía financiera, quienes se sirven ganancias con cuchara grande. Hoy tenemos un sistema sanitario caro y altamente deficiente, donde casi la mitad de la población está fuera del mismo.
En sentido general, el PLD patina en materia de solución de los servicios públicos, como agua potable, porque hoy, concluyendo las dos primeras décadas del siglo XXI, el 52% de la población dominicana no recibe líquido salutífero a través de ductos en las casas. Asimismo, los apagones eléctricos son una constante, con cortes cada día de tres a ocho horas.
En materia educativa, la sociedad logró arrebatarles a los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana la asignación del 4% del Producto Interno Bruto. Dichos fondos básicamente han servido para fomentar la construcción de infraestructura, sin que se puedan superar las debilidades en materia de calidad.
Hoy, frente a la división y flojedad de los partidos rivales, el principal contratiempo del gobierno de Danilo Medina, proviene de organizaciones no gubernamentales (ONG), que con un discurso crítico de las falencias, producen agitación, movilización social y ganan gran espacio en los medios de comunicación.
Los partidos de oposición no logran hacer diana al régimen violeta, que cada día se afianza y aumenta su control y poder, con un presidente decidido a continuar al frente del mando público por un nuevo período.
Por la pretensión continuista, el PLD es sacudido por una gran confrontación interna, a partir de su bicefalia. Las dos cabezas del púrpura -Danilo Medina y Leonel Fernández- no se ponen de acuerdo en torno a quien debe ser el candidato presidencial de cara a las elecciones del 2,020.
Danilo quiere seguir, a pesar de estar imposibilitado constitucionalmente y Leonel –habilitado por la carta magna- quiere retornar a la casona de la calle Doctor Delgado.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU

