En el habla de los estudiantes del primer año universitario es muy común escuchar, en sus exposiciones orales y escritas, el uso doble de conjunciones adversativas y de otras formas verbales no estandarizadas. Se trata de usos que no constituyen norma en las situaciones comunicativas académicas.
En una prueba de producción oral y escrita, solicitamos a los estudiantes redactar una paráfrasis comentada al cuento “Cefalea” de la autoría del escritor Julio Cortázar. Aunque la principal finalidad de esta actividad fue valorar la capacidad imaginativa de los estudiantes en relación con la norma del sociolecto estándar del español, nos llamó la atención la doble “adversación” y otros fenómenos lingüísticos comunes.
Algunos ejemplos de mayor frecuencia fueron los siguientes:
“No entiendo bien qué son las mancuspias, mas sin embargo, voy a decir mi opinión”…
“La cefalea era como que le dolía la cabeza, pero sin embargo, no sabía por qué le dolía”…
“Lo leí entero, pero sin embargo no fue que entendí mucho…
En el primer caso, la conjunción adversativa “mas” y la locución conjuntiva “sin embargo”, significan exactamente lo mismo, por lo que el español académico usa sólo una de las dos. Lo mismo sucede en la segunda y tercera muestras. Uno de los usos adecuados, traduciendo la primera oración, sería la siguiente: “No entiendo bien qué son las mancuspias, sin embargo, diré mi opinión”.
Otros usos espurios en el contexto académico, presentes en los escritos y conversaciones de algunos de los cuarenta estudiantes observados, fueron los siguientes:
– “Casimente no entiendo”… (Doble adverbialización)
– “Ello hay dos personajes raros”… (Pronombre expletivo)
– “Hubieron tres animalitos que se alimentaban de harina de trigo”. (Hubieron en lugar de hubo tres animalitos…)
– “Habemos personas que no nos conformamos con lo que nos toca” (Habemos en lugar de hay)
– “Na, profesor. Hasta aquí Dios me ayudó” (Apócope de nada)
Hace varias décadas, el Dr. Carlisle González Tapia recorrió todo el país junto a su equipo de investigación, interesado en conocer las características dialectológicas del español dominicano. De esta forma dio continuidad a los trabajos realizados por Pedro Henríquez Ureña y, más tarde, por Maximiliano Arturo Jiménez Sabater. Parte de los resultados de las investigaciones realizadas por González Tapia fueron publicadas en el libro: “El habla campesina dominicana” y “El habla culta dominicana”.
Al revisar estas y otras publicaciones, comprobamos que los usos supracitados corresponden al habla campesina y a usos populares, no escolares. Entre otros lingüistas y filólogos, cuyos estudios coinciden con el también neurocientista, Dr. Carlisle González Tapia, son: Orlando Alba, Irene Pérez Guerra y Bruno Rosario Candelier.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU


