Igualdad, nacionalidad y acceso a la educación

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El autor es abogado. Reside en Barahona.

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POR EZEQUIEL CUEVAS

El acceso a la educación constituye un derecho fundamental que debe garantizarse en condiciones de igualdad y sin discriminación. El problema adquiere relevancia cuando un centro educativo dispone de un solo cupo y existen dos solicitantes. Si uno es dominicano y otro haitiano, la dirección debe adoptar una decisión conforme a la Constitución y la Ley núm. 74-25. La nacionalidad no debe convertirse automáticamente en criterio de preferencia.

El artículo 39 de la Constitución dominicana reconoce el derecho a la igualdad y prohíbe toda forma de discriminación. Esta disposición obliga a las instituciones públicas y privadas a evitar diferencias de trato que carezcan de una justificación objetiva y razonable. Por tanto, ser dominicano no constituye, por sí solo, una razón suficiente para desplazar a un estudiante extranjero que se encuentre en las mismas condiciones jurídicas.

La igualdad constitucional no significa que todas las personas deban recibir siempre un trato idéntico. Pueden establecerse diferencias cuando exista una finalidad legítima y una relación razonable entre el criterio utilizado y el objetivo perseguido. En consecuencia, la existencia de un único cupo permite establecer mecanismos objetivos de selección, pero no autoriza a la dirección a utilizar arbitrariamente la nacionalidad como criterio para decidir quién será admitido.

El Tribunal Constitucional dominicano ha desarrollado el principio de igualdad mediante criterios de razonabilidad y proporcionalidad. La jurisprudencia constitucional ha reconocido que una diferencia de trato puede ser legítima cuando responde a circunstancias objetivas y justificadas. En materia educativa, estos principios adquieren especial importancia, porque las decisiones administrativas pueden incidir directamente sobre el ejercicio de derechos fundamentales.

El artículo 63 de la Constitución reconoce la educación como un derecho fundamental y establece obligaciones estatales destinadas a garantizar su acceso. Por ello, la matrícula escolar no puede ser considerada exclusivamente como un asunto administrativo. Cuando existen más solicitantes que plazas disponibles, la institución debe aplicar reglas transparentes y previamente establecidas, procurando que la decisión respete la igualdad, la dignidad y la prohibición de discriminación.

El artículo 173 de la Ley núm. 74-25 introduce una protección adicional frente a determinadas conductas discriminatorias. La norma contempla la nacionalidad entre las circunstancias que pueden fundamentar un acto discriminatorio y establece consecuencias penales cuando concurren los elementos previstos por el tipo. Sin embargo, no todo rechazo de una solicitud constituye automáticamente un delito. Deben analizarse las circunstancias concretas y los elementos exigidos por la norma penal.

En el caso planteado, la dirección podría aplicar criterios como el orden de solicitud, la residencia o zonificación, la continuidad escolar, la existencia de hermanos matriculados u otros establecidos por las normas educativas. Lo esencial es que estos criterios sean objetivos, verificables y aplicables a todos los estudiantes. De esta manera, la decisión no dependería del origen nacional de los solicitantes.

Por tanto, no sería correcto afirmar que el joven haitiano debe recibir automáticamente el cupo por ser extranjero. Tampoco puede sostenerse que el joven dominicano deba recibirlo simplemente por ser dominicano. La igualdad protege a ambos frente a decisiones arbitrarias. Si los dos se encuentran en condiciones jurídicas equivalentes, debe utilizarse un mecanismo neutral de desempate previamente establecido.

Desde una perspectiva crítica, el verdadero problema jurídico no consiste en determinar si debe preferirse al dominicano o al haitiano. La cuestión consiste en establecer cuál criterio permite distribuir legítimamente un recurso educativo limitado. La escasez de plazas puede justificar mecanismos de selección, pero no criterios discriminatorios. Por ello, las autoridades educativas deben establecer reglas claras para resolver situaciones de esta naturaleza.

En definitiva, cuando un dominicano y un haitiano solicitan el único cupo disponible, la dirección debe aplicar los criterios educativos legalmente establecidos, sin utilizar la nacionalidad como factor automático de preferencia.

Dar prioridad al dominicano exclusivamente por ser dominicano podría entrar en tensión con el artículo 39 constitucional y, si concurren los elementos del tipo penal, tener relevancia conforme al artículo 173 de la Ley 74-25. La solución constitucional exige igualdad, razonabilidad y respeto al derecho a la educación.

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NAVEGANTE
NAVEGANTE
4 dias hace

Entonces el dinero de mis impuestos es para mantener extranjeros?

ASURBANIPA
ASURBANIPA
5 dias hace

¿CUANDO SE HABLA DE IGUALDAD ANTE LA LEY ? SI, AL DOMINICANO SE LES PIDE DOCUMENTOS Y PIERDE LA FECHA DE INSCRIPCIONES NO SE LE ESTA DANDO EL MISMO TRATO QUE AL HAITIANO QUE NO TIENE DOCUMENTO Y SE INSCRIBEN.SIN PROBLEMAS .MEJOR NO LE EXIJAN DOCUMENTO A NINGUNO Y CONVIRTAMOS EN EL DESASTRE QUE ES HAITÍ
MUCHOS DE ELLOS DEJAN SUS DOCUMENTOS EN HAITÍ PARA QUE LOS «BUENISIMOS» VENGAN EN SU AYUDA

Katee Kend
Katee Kend
5 dias hace

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Balanete
Balanete
5 dias hace

El ministerio de Educación tiene recursos económicos suficientes como para que aqui haya cupo suficiente para todos los estudiantes dominicanos y extranjeros que tengan el deseo de estudiar. Que no se quede ningún niño sin el pan de la educación. Un dominicano y un haitiano educado favorecen el desarrollo de nuestro país.

ASURBANIPA
ASURBANIPA
4 dias hace
Responder a  Balanete

Pero solo se quedan los dominicanos parecería que aqui gobiernan las elites haitianas

Carlos Sua
Carlos Sua
5 dias hace

Es importante ver quien escribio esos articulos de la constution dominicana referente a la edicacion, cuando fueron aprobado, como fue el proceso de aprobacion y quienes los aprobaron. Y sobre todo, es necesario ver cual fue la intension y motivacion de los mismos. Las leyes no siempre reflejan los mejores intereses de la mayoria, ni del pais, ni tampoco los justo o lo correcto. Con frecuencia son el resultados de los intereses de grupos.

EL DOLIENT
EL DOLIENT
5 dias hace
Responder a  Carlos Sua

Carlite,—–ese es tu verdadero nombre, pro-haitiano. es notorio en tu ledsico y escritura no español ni castellano. tu creole (patua) pone en evidencia tu verdadero origen. antes de publicar tu sentimentalismo oculto apegado a tu haitianida debes primero aprender a escribir bien en español a fin de que lo habas bien al hablar sobre nuestra Constitucion y la Educacion.

Realista
Realista
5 dias hace

Se nota que eres un «Dominicano » . Buen traidor…vamos a educar a nuestros enemigos ancestrales, que nacen cargados de odio hacia el dominicano verdadero.

EL DOLIENT
EL DOLIENT
5 dias hace
Responder a  Realista

Realista, a ese falsante disfrazado nuestro nombre de DOMINICANO le queda demaciado honroso, ese impostor colonizador y esclavo de sus origenes debe ser declarado Persona no grata en suelo Dominicano. peor aun los medios pagados con intereses y raices pro-haitiana que se dedican a publicar semejante articulo totalmente lesivo a los intereses de la Nacion Dominicana, libre independiente y soberana. para completar fijate donde reside ese, cruzado por la linea limitrofe, los verdaderos patriotas deberian propiciar la expulsion de nuestro territorio de ese infiltrado.