Desde la firma de los Pactos de Letrán, entre Pío XI y la dictadura fascista de Benito Mussolini, en febrero de 1929, con los que Italia reconoció la sede papal como Estado independiente, los países occidentales tienen acreditados embajadores ante el palacio del Quirinal, sede de la jefatura del Estado italiano, y el Vaticano.
Sólo que muchos de ellos, por razones económicas, utilizan a un solo embajador para llenar las dos funciones. El país, en cambio, se gasta el lujo de tener allí dos representantes, es decir, dos sedes diplomáticas en una misma ciudad, con dos nóminas de personal, dos dotaciones y dos salarios altísimos para sus embajadores.

Italia, miembro del grupo de las siete naciones más desarrolladas del mundo, de donde procede una buena cantidad de los turistas que nos visitan, país con el cual tenemos un intercambio comercial importante, llegó a cerrar por recorte presupuestario su consulado, a despecho de que viven aquí decenas de miles de italianos, una cifra muy superior a la de dominicanos residentes en la nación europea.
Dada la importancia comercial, económica y cultural que Italia tiene para nosotros, sobra decir cuánto significado tiene una buena representación diplomática ante ese gobierno.
¿Pero qué tipo de beneficio, que no sea de carácter estrictamente religioso, recibe nuestro país de su relación con el Vaticano? No tenemos, por ejemplo, un intercambio comercial con la sede del papado, porque que se sepa desde allí no se importa ningún producto o servicio ni se le vende nada tampoco.
Por el contrario, las obligaciones asumidas por el país con la firma del Concordato entre la dictadura de Trujillo y el reinado de Pío XII, hace décadas años, tienen un alto costo económico para la República.
¿Qué hace un embajador ante esa sede que no sea escuchar al papa, lo que desde aquí puede hacerse, ir a misa los domingos y fiestas de guardar? Con una embajada en Roma sería más que suficiente.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU



Don Miguel: Lo peor es la calaña de tiguere que cobra como ´´embajador´´ el gallero y ex diputado 4 periodos, Victor Suarez, el cual nunca presentó un solo proyecto de ley y usó a los peledeistas como mampara, cuando el barco se estaba hundiendo corrió detras de Ulises Rodríguez y se inventó un supuesto movimiento politico, con él como único miembro. Pues ese gallero y plebe es el nombrado ante el Vaticano, una solemne verguenza publica, loquito
Tener 2 embajadas en un territorio tan pequeño es una improvisación política de marca mayor. Pero es mejor callarse porque la República Dominicana está encantada y loca de remate con su querido presidente.
El gobierno dominicano es un gobierno irracional que actua en base a amiguismo, emociones, y poco rendimiento institucional. Si fuera un gobierno racional no contara con una Farides entre sus principales ejecutivos.
Una vez mas el señor Guerrero, pone los dedos sobre la llaga. Las acciones del gobierno dominicano son totalmente irracionales y contra toda lógica.
Totalmente cierto…