Casi todos los presidentes de los países de América Latina en sus visitas a Uruguay acuden al humilde hogar de Pepe Mujica para tomarse fotos con el paradigma de liderazgo humilde, sencillo, pulcro y austero del siglo XXI.
El expresidente uruguayo camina al sepulcro y a la inmortalidad, igual como sucedió con Joaquín Balaguer.
Los presidentes que visitan a Pepe Mujica lo hacen sólo en busca de imágenes con impacto noticioso, pero en nada comparten la filosofía y forma de vida de un ser humano que ejerció la presidencia y moldeó el poder a sus convicciones, diferente a la conducta de doble moral que caracteriza a los políticos latinoamericanos.

Van hacia dónde Pepe Mujica no para aprender de él, sino con el único propósito de hacer marketing presentándose al lado de un personaje egregio, especie en extinción.
La gran verdad es que todos los presidentes de América Latina, incluyendo a Luís Abinader, admiran, valoran y respetan a donde Pepe Mujica, pero ninguno quiere parecerse a él, ni seguir sus pasos.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Asonahores dice turismo aporta el 15.9 % del PIB dominicano
Gobierno anuncia Simulacro Nacional Evacuación Terremoto
EEUU aplaude decisión de Perú de romper relaciones con Irán
Dominicana y Haití condicionan reapertura de sede diplomática
Trump asegura que EE.UU tiene municiones ilimitadas para Irán
Dominicano Juan Soto conecta cuadrangular 23 beisbol de GL
EEUU sanciona a un nieto del expresidente Raúl Castro
EEUU: Trump tacha a España como un «país arruinado»
China insta Unión Europea que cese sus amenazas unilaterales
IRAN: Guardia Revolucionaria promete respuesta ataque EEUU


